Pablo Villa, campeón de la nueva TDS

El leonés firma la mejor carrera de su vida y se corona en Chamonix

Desde hoy, a la cuarta va la vencida. Porque Pablo Villa ha cambiado la historia. Tras una relación de amor-odio con la TDS en los últimos años (dos abandonos y una cuarta posición), el corredor leonés se coronó en las calles de Chamonix firmando un triunfo que bajó en casi una hora las previsiones de la Organización. 

Pablo salió tan convencido desde el primer kilómetro que ni los rivales ni las inclemencias fisiológicas propias de la ultradistancia pudieron frenarle. Convencimiento, estrategia, psicología, sacrificio y talento, claro. De todo esos ingredientes se alimentó el triunfo más importante de su vida, relegando por 16' de margen a Dimitry Mityaev al segundo escalón del podio. El veterano Ludovic Pommeret, campeón del UTMB 2016, logró la medalla de bronce. El atleta leonés lideró la prueba durante más de 100 kilómetros, peleando y disfrutando de rincones mágicos del macizo del Mont-Blanc como el col Chavannes, la Forclaz, Roselend, el col du Joly o el col Tricot, entre otros. 

La nueva TDS

Nacida en el año 2009 con algo más de 100 kilómetros, la TDS se ha convertido en una de las carreras más deseadas del programa de Ultra Trail du Mont-Blanc. El nivel de corredores en esta edición poco tiene que envidiar al de la carrera madre, UTMB (que recordemos empezará el viernes a las 18:30), y buena culpa de semejante cartel de atletas de élite la tiene el nuevo recorrido, más largo, duro y alpino que el tradicional. El trazado crece hasta los 145 kilómetros y un desnivel positivo que supera los 9.000 metros.

Courmayeur acogió la salida en la noche del martes al miércoles, a las 4:00 de la mañana, un horario inusual y que complicaba la logística de los participantes el día previo en cuanto a nutrición y descanso. Un grupo de 1.600 corredores se lanzó a la nueva aventura alpina con un tiempo máximo para llegar a meta de 42 horas. Y ganó Pablo Villa.

Entre los aspirantes destacaban nombres como los de Jordi Gamito, Pere Aurell, el ruso Dimitry Mityaev, Tofol Castanyer o el francés Ludovic Pommeret. Pero Pablo impuso su ley, siempre en los puestos de cabeza, durante muchos kilómetros acompañado del noruego Hallvard Schjolberg, que logró seguir el ritmo del leonés durante más de media carrera.

Al paso por el Col du Joly (km 114) Pablo Villa ya aventajaba en más de diez minutos a sus perseguidores. Seguía corriendo con fuerza, muy concentrado y sólido, haciendo uso de bastones en todas las subidas, como es costumbre en él. Y así continuó la carrera hasta las 22:00 de la noche del miércoles, momento en el que aparecía en la plaza de Chamonix para liquidar la mejor actuación de su vida. 

No fue la noche de Jordi Gamito, quien tuvo una TDS con demasiados altibajos y finalmente acabó abandonando. Tampoco el día de Pere Aurel, que si bien se puso en cabeza durante el primer tercio de recorrido, pasando incluso en solitario como líder por Bourg - Saint Maurice, no supo gestionar las fuerzas y también se retiró. Al igual que Ernest Ausiró, en Les Contamines, tras más de 100 kilómetros recorridos.

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