Saucony Xodus 6.0 VS Salomon S-Lab XT 6 Softground

Xodus 6.0

Saucony

Saucony Xodus 6.0

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Primeras sensaciones

Sus llamativos colores, que a nosotros nos encantan, ejercen un misterioso poder de atracción al que no queremos resistir y enfundamos rápidamente nuestros pies en ellas. ¡Las zapatillas son extremadamente cómodas! y esto nos sorprende gratamente, porque al trastearlas con las manos parecían un poco toscas y demasiado rígidas, conceptos de los que nos olvidamos con las Saucony Xodus 6.0 en los pies. La distancia que nos separa del suelo es considerable, lo que representa una de cal y otra de arena, pues gozamos de una muy buena amortiguación pero quedamos muy aislados del suelo. Los pies gozan de un gran confort, con unos buenos acolchados del interior del upper en la zona del talón y la finura general en el resto. Con las zapatillas sin atar, el espacio interior en la zona delantera del pie parece demasiado grande, pues podemos moverlo sin dificultad. Pero al tensar los cordones entra en acción el sistema Pro Lock, que fija el upper y del cual ya hablaremos más adelante, que provoca una reducción del espacio interior ajustando al mismo tiempo la zapatilla a nuestros pies. Antes de salir a correr por primera vez echamos un último vistazo a nuestras zapatillas. La vista aérea no puede gustarnos más: el upper con sus finos y llamativos colores y por debajo de éste, los tacos perimetrales que sobresalen del conjunto y nos piden a gritos que salgamos ya a por monte, senderos, montaña!

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S-Lab XT 6 Softground

Salomon

Salomon S-Lab XT 6 Softground

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Primeras sensaciones

Por fin llegó el momento de volver a calzarnos unas S-Lab XT. La verdad es que no recordaba que este en modelo costase meter el pie, pero por lo menos en esta versión 6 era así. Debemos destensar el cordón bien, meter el pie y ayudarnos con las manos para tirar el talón hacia atrás. A mí, personalmente, me gustan las zapatillas en las que cuesta meter el pie. Normalmente denotan mucho carácter y tienen bastante sujeción, aunque también comportan otras cosas. Una vez el pie dentro nos sorprende la rigidez de la zapatilla, incluso la parte del puente se nota mucho en nuestra planta. Realmente la estructura de las XT nos obliga a tener el pie en una determinada posición. Esta sensación la hemos tenido todas y cada una de las veces que nos hemos calzado la zapatilla, aunque después de unos minutos ha desaparecido sin más.

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Autor: Joan Brugarolas, David Buenacasa

Fecha de publicación: null