Salomon Agile Belt

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VÍDEO ANÁLISIS


Salomon Agile Belt

DATOS TÉCNICOS

  • Talla US Universal
  • Peso (gramos) 172
  • P.V.P 50,00 €

Introducción

A la mayoría de los que les preguntes por una marca relacionada con el mundillo del trail running les vendrá a la cabeza como primera opción Salomon, estés hablando de zapatillas, mochilas o textil.
Este buen posicionamiento es gracias al gran trabajo que lleva haciendo durante décadas en todos los ámbitos, desde el meramente publicitario al que realmente nos interesa a muchos: el de los productos que diseñan y desarrollan y que destilan por los cuatro costados innovación y calidad.
En este caso vamos a centrarnos en el Agile Belt, uno de sus cinturones de la gama PRO que, según la marca está destinada a ofrecer “Estabilidad y confort ideales para tu trabajo de training” y que queda enmarcada entre la línea S-Lab de alto rendimiento y la de Training.

Primeras sensaciones y descripción

Todos los productos que hemos probado hasta ahora de Salomon transmiten desde el inicio muy buenas sensaciones y este Agile Belt no es una excepción.
Ya en el primer vistazo nuestros ojos se fijan en infinidad de detalles (ripstop, tejido de los bolsillos elásticos, etc.) y en cuanto lo coges en las manos notamos su consistencia, buenos acabados, resistencia de las costuras, etc.
No es una riñonerita chiquita sino que es un cinturón muy grande y casi parece más una mochila pequeña. De hecho, si la ponemos en vertical, no tiene nada que envidiar a algunas de las pequeñas mochilas que hemos probado. No tenemos la medición oficial de la capacidad de carga que tiene en litros pero estimamos que debe andar por encima de los tres litros y no le andará muy lejos a algunas de las mochilas de cinco litros que no tengan la posibilidad de ceder según se cargan. Aun así es bastante ligero y tan sólo nos ha marcado 140 gramos, que no está nada mal.
El bolsillo principal es enorme, con doble cremallera y un bolsillito interior y en el exterior dispone de dos elásticos grandes y otros dos más pequeños que quedan en el lateral, casi en la parte delantera. Además tiene hasta siete tiras que se pueden usar para colgar lo que se quiera de ellas que, para más inri, son reflectantes así que también nos servirán como medidas de seguridad en nuestras salidas nocturnas.
Salvo los bolsillos elásticos, que son del típico tejido elástico en todas direcciones que vemos habitualmente en los bolsillos de otras mochilas y cinturones de Salomon, el tejido es de RipStop e hidrófobo lo que nos hace sentirnos muy seguros de cara a pensar en él para salir a hacer nuestras burradas preferidas por el monte.
El enganche no se realiza con una presilla sino que es una cinta ancha con un velcro que los de Annecy denominan Sensifit Belt y que al combinarlo con estructuras elásticas como los remates de los bordes del Agile Belt le dan un ajuste muy bueno. Podemos apretarlo a tope sin que nos sintamos oprimidos porque sentimos cómo cede mínimamente, algo que agradeceremos posteriormente en marcha, sobre todo cuando va muy cargado.
La parte interior es tan buena o mejor que la exterior porque va toda recubierta con una rejilla de rombos que se encargará de absorber el sudor y hacer una capa intermedia por la que circulará el aire y que la humedad se vaya evaporando. Además tiene dos bandas de EVA agujereadas que apoyan en la zona de los riñones, a ambos lados de la columna vertebral para evitar que nos haga daño y que al estar agujereadas ayudan a que se creen canales de ventilación y se mejore la transpiración.
Por si todo esto fuera poco viene equipado de serie con un Soft Flask de 500 mililitros, una de esas botellitas deformables que tan de moda se están poniendo de moda y que tan prácticas son porque según vamos gastando el líquido que contienen van reduciendo su volumen hasta quedar reducidas prácticamente a nada cuando están vacías.
Después de manosearlo de arriba a abajo, por delante y por detrás durante unos diez minutos, no podemos resistir la tentación así que, llenamos el Soft Flask con agua fresquita, nos lo enrollamos en la cintura y apenas un minuto más tarde ya estamos saliendo por la puerta para hacer una primera salida con él a ver qué tal en marcha.

Funcionamiento en carrera

Como hemos comentado, el Agile Belt es muy grande y está muy bien diseñada su forma para que se amolde perfectamente al cuerpo pero ese tamaño también restringe un poco sus posibilidades a la hora de colocarlo, sobre todo cuando va cargado.
Muchos tendemos a colocarnos los cinturones de hidratación en una posición similar a la que usamos con los portadorsales en triatlón, a la altura del culo, algo que con este Agile Belt sólo es posible si no llevamos carga pesada ya que, si no, se nos va a ir cayendo.
Sin embargo, si lo colocamos en una posición más “normal”, en la cintura, la cosa cambia completamente y es donde su tamaño juega a su favor ya que queda envolviendo los isquiones con un buen margen tanto por arriba como por debajo y aun cargándolo a tope, no se mueve apenas.
Para que quede bien fijado, obviamente hay que apretarlo bien, algo que no supone ningún problema ya que la cinta de velcro es muy ancha, suave y con unos remates exquisitos que minimizan las posibilidades de roces. Recomendamos apretarlo sin miedo porque ya se encargará el puntito elástico que tiene de hacer que ceda lo justito para que no nos vaya estrangulando.
El sistema Sensifit funciona genial y hay que añadir que la zona de la trabilla o pasador no llega a contactar con nuestro cuerpo por más tensión que le pongamos. Sin embargo, vemos un problema para los que sean delgaítos o gusten de ir especialmente apretados porque les sobrará muchísima cinta de velcro. Pero, tranquilos, que eso tiene fácil solución ya que la opción “profesional” es la de deslizar la pieza del final para que quede libre el velcro, darle un corte a la altura que nos interese y volver a colocar la pieza. La otra opción, para los que no quieran cortarlo, es la de pasar el sobrante por una de las cintas laterales como si fuera una presilla de un cinturón. De una u otra forma, recomendamos hacer el apaño porque como la tira lleva velcro en la cara interior, puede ir enganchándose en la ropa que llevemos y deshilacharla o incluso hacernos alguna que otra rozadura.
En principio, el único punto flojo que le hemos visto al asunto del velcro es que con la humedad (del sudor, porque nos hemos echado agua por encima o porque nos ha llovido), tiende a aflojarse un poco o a perder capacidad de sujeción, de ahí que creamos que sería bueno utilizar algún otro mecanismo adicional al velcro para sujetarlo.
A pesar de ser tan grande y cubrirnos tanta zona en los riñones, la transpiración es muy buena así que no llega a agobiarnos en ningún momento, ni siquiera en las salidas costeras que le hemos hecho con temperaturas y humedades relativas muy altas. Por supuesto, es posible llegar a saturarlo y, por capilaridad, el sudor va empapando poco a poco pero os aseguramos que para llegar a ese punto hay que haber sudado muchísimo y que si el cinturón está calado es porque nosotros ya estamos casi como si nos hubiéramos metido en la bañera.
El sistema de hidratación que nos propone Salomon es el de un Soft Flask de 500 mililitros y, hasta donde hemos probado, nos parece que es una de las mejores opciones. Los bidones rígidos de medio litro (o más) sólo sirven si van con poquito líquido así que no los recomendamos aunque en el caso de que sean de los más chiquinines de 200-300 ml o botellas de hasta 33 centilitros de las que no son muy altas, no los descartaríamos porque caben perfectamente en los bolsillos grandes exteriores y si se sujetan con la goma, quedan sujetos y no se salen. También está la opción de utilizar Soft Flask más pequeños (300 mililitros) y ésa es la solución cuasi perfecta que hemos encontrado y la que más hemos usado ya que nos permite llevar uno en cada bolsillo y repartir así la carga entre los dos lados.
Dadas las dimensiones de los bolsillos exteriores no hemos necesitado atar con el elástico el Soft Flask, ni siquiera en tramos en los que iba botando mucho y llevándolo lleno aunque, como es lógico, ante la duda y siempre que sea posible, es mejor engancharlo para ahorrarnos el disgusto de perder algo tan preciado como el agua.
El acceso al líquido es inmediato y en cuanto enganchamos la boquilla podemos tirar de ella y lo tenemos en la boca para beber de él en apenas un segundo. De cara a colocarlo, el tamaño y diseño del bolsillo nos lo facilita mucho ya que abre bastante y tiene una ligera abertura hacia dentro con lo que el Soft Flask encaja perfectamente y no requiere que le prestemos apenas atención para colocarlo.
La verdad es que nos ha sorprendido mucho en marcha porque nos daba algo de miedo que al ser tan grande pudiera llegar a ser molesto si lo cargábamos mucho. Sin embargo, por volumen de carga no hemos tenido ningún problema y aun cuando lo hemos llenado a tope no hemos ido incómodos y, por peso, sólo hemos ido algo incómodos cuando le hemos puesto un litro de líquido probándolo con dos botellines de medio litro.

Compartimentos y extras

El Agile Belt destaca, sin ninguna duda, por su capacidad de carga gracias sobre todo a su enorme bolsillo central y los dos bolsillos elásticos exteriores a los que añade otros dos algo más pequeñines en los laterales.
El central es francamente grande y, como hemos dicho en apartados anteriores no tiene nada que envidiar a algunas de las mochilas minimalistas que hay actualmente. De hecho, se puede meter un cortavientos y una camiseta térmica sin prestar atención a cómo se doblan y, aun así, queda espacio para seguir metiendo cosas. Con un poco de maña y cuidado, posiblemente serviría para meter el material obligatorio de muchas pruebas de ultra trail.
El bolsillo se tiene una cremallera con carro de plástico y dos tiradores con un cordelillo con lo que podemos acceder a él por cualquiera de los dos lados y abrirlo o cerrarlo con mucha facilidad incluso con guantes.
En el interior tiene un bolsillito pequeño de rejilla adherido a la cara exterior que al ser de tejido hidrófobo, consigue que lo que dejemos ahí quede protegido ante la humedad, tanto la que generemos nosotros como la que pueda venir del exterior. Viene muy bien para guardar tarjetas o similares que no queramos perder al sacar las cosas del bolsillo general. Además, tiene un pequeño mosquetoncillo plástico para enganchar las llaves o cosas así.
Prácticamente toda la parte trasera está cubierta con dos grandes bolsillos elásticos que tienen casi tanta capacidad como el bolsillo general. Ambos son idénticos y disponen de la tira elástica para sujetar el Soft Flask (o lo que sea) de manera que podemos usarlos a nuestro antojo, independientemente de si tenemos mayor facilidad para acceder al lado derecho o al izquierdo.
Nos han recordado mucho a los que tienen las mochilas de la serie S-Lab y, aunque se ven algo abiertos y parece que lo que dejemos ahí se pueda salir, no hemos tenido ni un solo problema (salvo, obviamente, cuando hemos puesto bidones de los grandes, pero eso no cuenta porque no es un uso lógico, era sólo parte de las pruebas).
Queremos remarcar el tema del tamaño porque nos ha sorprendido mucho y es que llega a caber sin problemas un cortavientos o un cargamento de tropecientos geles o barritas, todo ello en uno sólo de estos bolsillos. No obstante, lo que más nos ha gustado ha sido usar ambos para llevar líquido, dejando los dos bolsillitos pequeños de los laterales para geles o barritas.
Estos bolsillos laterales, aunque se vean pequeños a priori, continúan hacia la zona central por lo que, con un poco de maña y eligiendo bien los geles y barritas, dan para meter tres o cuatro geles sin problemas con lo que podríamos estar hablando de llegar a portear seis y ocho geles más un litro de líquido tan sólo en los cuatro bolsillos exteriores. Como la tela es muy elástica y las aberturas ceden fácilmente, no nos debe preocupar la accesibilidad a lo que hayamos colocado en los bolsillos porque sin apenas esfuerzo vamos a poder seleccionar lo que queramos sacar, sabiendo además que no se nos va a caer gracias a la elasticidad del tejido y al remate del borde de los bolsillos.
Ninguno de estos bolsillos exteriores es estanco y calan inmediatamente pero no nos parece que sea ningún inconveniente ya que lo que queramos proteger no tenemos más que meterlo dentro del bolsillo central que sin ser 100% impermeable, sí que aguanta bastante antes de empezar a calar. De hecho, al lavar el cinturón hemos probado a rellenar el bolsillo central con agua a ver cuánto tardaba en vaciarse y si no se le ayuda, tardaría mucho en salir todo el líquido del interior porque va saliendo muy poco a poco por las costuras con lo que, si estamos hablando de que éste entre, es aún más difícil.
Por último, mencionar las seis cintas que tiene en las que podríamos colgar lo que quisiéramos con algún tipo de mosquetón o mediante algún tipo de atado. Hay cuatro pequeñas y dos de mayor tamaño y ninguna es elástica, algo que quizá le habríamos cambiado en estas dos grandes para que se pudieran usar para poner unos bastones.

Resistencia y durabilidad

El Agile Belt está enmarcado en la gama de entrenamiento así que se han esmerado en que sea capaz de aguantar todo el tute que queramos meterle.
Los bolsillos elásticos son algo más endebles o propensos a enganchones pero el resto del tejido es de RipStop así que podemos estirarlo, rozarlo, intentar rasgarlo, etc. sin miedo ya que va a resistir lo que haga falta.
Por supuesto, las costuras y remates están a la altura de este tejido y no se nos ha roto ningún hilo, ni siquiera en las zonas elásticas que parece que son más propensas a hacer alguno de esos temidos “crack” que indican que algún hilo ha roto.
Sólo le hemos visto dos posibles puntos de fallo y, ojo, que decimos “posibles” porque no nos han dado problemas después de más de un mes de uso: 1.- la cremallera del bolsillo central que, aunque es buena, a veces cuesta un poco abrirla o cerrarla y a lo mejor podemos forzarla más de la cuenta en un mal gesto y, 2.- el sistema de atado mediante velcro no termina de convencernos pensando en larga duración (quizá le añadiríamos algún mecanismo de apoyo como una presilla o algo así para que el velcro no sea lo único que lo sujeta).

Conclusiones

El Salomon Agile Belt es una grandísima opción para quien quiera un cinturón con gran capacidad de carga y que prefiera este sistema en vez de una mochila y que busque que además sea resistente para darle muchas horas de machaque.
Puede ser también una gran alternativa como complemento a una de las mochilas híper minimalistas que apenas tienen capacidad de carga más allá del mecanismo de hidratación con lo que se podría configurar un combo muy interesante con la mochila dedicada en exclusiva (o casi en exclusiva) a la hidratación y el cinturón dedicado a la carga de la ropa, alimentación y demás.
En cualquier caso, es un cinturón de una gran calidad, muy bien enfocado y desarrollado que debería satisfacer incluso a los usuarios más exigentes siempre que lo utilicen para aquello para lo que está diseñado: ser un cinturón con gran capacidad de carga.
De hecho, aunque Salomon lo enmarca dentro de la gama PRO, no os dejéis engañar porque, el hecho de que la posicionen por debajo de la S-Lab no es tanto porque sea de una gama inferior sino simplemente porque en lugar de primar casi en exclusiva el rendimiento, es un productos preparado para un uso intensivo en entrenamiento. De hecho, en muchos aspectos como el de la resistencia y durabilidad, supera con creces a algunos de la gama S-Lab como hemos podido comprobar en esta prueba a fondo tras haber machacado vilmente el Agile Belt. La verdad es que nos ha dejado tan buen sabor de boca que tiene todas las papeletas para convertirse en uno de nuestros cinturones de referencia para entrenamientos.
PROs:
- Mucha capacidad de carga.
- Acabados en general.
- Bolsillo central muy grande y con tejido hidrófobo.
CONtras:
- Estaría bien que alguna de las tiras posteriores fuera elástica.
- Vendría bien que el velcro tuviera algún mecanismo auxiliar de sujeción.

PUNTUACIONES

  • Bolsillos9.0
  • Capacidad sistema hidratación50.0 Centilitros (cl)
  • Comportamiento en carrera7.0
  • Fit cintas7.0
  • Fit cuerpo8.0
  • Reflectantes8.0
  • Relación calidad / precio8.0
  • Resistencia / Durabilidad9.0
  • Sistema hidratación7.0

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Agile Belt - Salomon

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