NAO+

PETZL

Producto finalista por los usuarios en los Premios TRR
Producto finalista por los editores en los Premios TRR

DATOS TÉCNICOS

  • Peso --
  • Precio 171,42 €
  • Temporada FW20
  • Batería recargable Si
  • Cinta desmontable Si
  • Lúmens (fabricante) 750.0 lúmens
  • Número de leds 2.0 leds
  • Número de pilas 1.0
  • Orientación vertical Si
  • Tiempo uso máximo fabricante 16.0 horas
  • Tiempo uso máximo medido 16.0 horas

GALERÍA


CONCLUSIONES

Pros & Contras

PROS:

1. My Petzl Light: La app para gestionar el frontal, incluso mientras estamos en acción.

2. Sistema para recargar la batería: Separarla del frontal facilita poder enchufarla a cualquier conexión USB.

3. Reactive Light: Su adaptabilidad a las diferentes necesidades de iluminación son una verdadera ayuda.


CONTRAS:

1. Luz roja trasera: Su manipulación solo puede realizarse desde la app.

2. No posibilidad de utilizar pilas. Sólo funciona con la batería.


POSIBLES MEJORAS:

1. Poder regular la intensidad de la luz roja trasera, que es muy potente.

2. Una bolsa para guardarlo.

Conclusiones

Aunque ya le precede buena fama por su versión anterior, el Petzl NAO+ hace gala de ser un compañero muy fiable para salidas nocturnas. Con unas prestaciones sobradas para múltiples actividades outdoor, centrándonos en el trail running, sus 750 lúmenes han supuesto una potencia más que suficiente para correr de noche, sea cual fuera nuestro ritmo o lo difícil que resultara seguir un camino poco definido.

En cuanto a la autonomía de la batería, podemos garantizar que tendremos luz para toda una noche completa, sin necesidad de mantener el Petzl NAO+ a una potencia mínima. Así, se logra aguantar entre 10 y 12 horas con un alcance algo superior a los 100 metros de promedio. Son datos que nos permiten confiar en él para correr una ultra en la que se requiera pasar una noche completa, llevando en todo momento una potencia de luz que será más que suficiente.

Por otra parte, aunque no es un frontal ligero, al pesar algo menos de 200 gramos tampoco resulta molesto, quedando el peso bien repartido una vez puesto en la cabeza. Además, es muy manejable y fácil de guardar, por lo que ha sido también una buena alternativa para salidas más cortas, en las que necesitábamos la ayuda de luz artificial por unas pocas horas.

Una de las principales novedades del Petzl NAO+ es la aplicación MyPetzl Light, para configurar y gestionar desde el smartphone infinidad de aspectos del frontal, siendo la más importante definir los niveles de potencia o de duración de la batería. Al hacerlo desde el teléfono hemos podido variar, una vez en carrera, los perfiles descargados sobre la marcha, siendo de gran ayuda cuando las condiciones previstas inicialmente variaban.

Entonces, gracias a la aplicación, por un lado, hemos conseguido maximizar el aprovechamiento de la batería, gestionando la carga en tiempo real y conociendo en todo momento las horas y minutos que disponíamos hasta que se agotara. Por otro lado, no hay que dejar de mencionar la gran ayuda del Reactive Lighting que, a través de un sensor de luz, va regulando la potencia según varíe la cantidad de luz exterior disponible, lo cual nos ha aportado comodidad tanto para nuestros ojos, así como para poder olvidarnos de estar toqueteando el frontal para adaptarlo a las diferentes necesidades de luz que se han ido dando.

Con todo lo indicado se logra una gestión inteligente de la potencia disponible (los nada despreciables 750 lúmenes), lo cual ha resultado de mayor utilidad, para desenvolvernos con eficiencia y seguridad durante la noche, que el mero hecho de tener mayor cantidad de lúmenes, pero sin poder adaptar su potencia según se requiera.


REVIEW

Construcción

Construcción

El diseño del Petzl NAO+ se estructura claramente en dos partes: lámpara en la parte delantera y batería en la trasera, sujetadas ambas por una goma o cordino elástico que hace un recorrido doble por cada uno de los laterales.

La lámpara se incorpora en una carcasa de razonable tamaño (6cmx5cm aproximadamente) en la que se alojan dos leds debajo del sensor Reactive Lighting, que parece un tercer led, pero no lo es. Tiene siete posiciones, en recorrido vertical, para poder adaptar la dirección de la luz a emitir, y en el lado derecho encontramos el único botón para la utilización del Petzl NAO+ en carrera. De los dos laterales de la carcasa sobresalen unos 7cm de una cinta ancha, que va unida (mediante un pasador) a la goma que unirá la parte frontal con la trasera.

La caja en la que se guarda la batería, así como un led de luz roja, es de forma alargada (unos 9cm) y en su parte interior se perfila de forma redondeada, para un cómodo encaje en la parte trasera de nuestra cabeza. Del lado izquierdo sale un cable, que puede desenchufarse de la batería, y llega hasta los leds.

La parte interior de ambas piezas, que estará en contacto con la cabeza del corredor, además de tener una forma ergonómica, se recubren de una especie de goma EVA, adaptándose muy bien a la forma de la cabeza, logrando que no resulte incómoda la presión necesaria para sujetar el frontal.

La clave de la buena sujeción se consigue mediante la tensión de la goma que une la parte delantera y trasera por ambos laterales, para lo cual contamos con un mosquetón justo encima de la pieza de la carcasa de la batería. Sistema sencillo y rápido, a la vez que eficiente.

Para poder recargar la batería, podemos extraerla del conjunto de la pieza trasera tirando de una pestaña que hay en la parte interior. Así queda a la vista la conexión USB y podemos enchufarla fácilmente a cualquier conector USB, como puede ser el del coche y así aprovechar el viaje para recargar, al menos en parte, la batería del Petzl NAO+.

Fit y funcionamiento en carrera

Fit y funcionamiento en carrera

Ponernos y ajustar a nuestra cabeza el Petzl NAO+ es rápido y sencillo, se puede hacer en carrera sin problema. Ya hemos indicado que el ajuste para lograr la tensión deseada se regula tirando (o soltando) el cordino, que se sujeta mediante el mosquetón que hay encima de la batería. Si tras unos instantes notamos que debemos corregir el ajuste inicial, tensando o destensando, sólo tenemos que volver a tirar o soltar cuerda desde el mosquetón, sin necesidad de quitarnos el frontal o tener que parar nuestra marcha.

Desde el primer instante, así como tras unas cuantas horas con el Petzl NAO+ en la cabeza, las sensaciones de sujeción han sido excelentes. No es que nos olvidemos que está ahí, pues no dejan de ser casi 200 gramos, pero queda sujeto sin molestar. La presión realizada en los puntos de contacto con nuestra cabeza está muy bien lograda, realizando bien su función sin que haya provocado rozaduras, a la vez que ha mantenido la sujeción, sin perder tensión o haber tenido la sensación de que el frontal “bailara” en la cabeza en ningún momento, incluso bajando por tramos técnicos a buen ritmo. Además, así se ha evitado cualquier rebote que, con la luz saltando, pudiera llegar a molestarnos.

En cuanto al funcionamiento del Petzl NAO+ en carrera, todo se realiza desde el botón que encontramos en el lado derecho de la carcasa de los leds. Se acciona con un pequeño giro hacia delante (volviendo a su posición inicial). Así, accedemos a los diferentes modos que tengamos configurados, saltando de uno a otro cada vez que giramos el botón una vez y, cuando hayamos pasado por todos ellos, volverá a apagarse. Siempre hay que hacer todo ese recorrido, por los diferentes programas de luz que tengamos hasta llegar de nuevo al apagado.

Con el mismo botón, pero girándolo media vuelta en sentido contrario (ahora hacia atrás), bloquearemos las funciones descritas en el anterior párrafo. Obviamente, para el desbloqueo debemos girar media vuelta hacia delante, y habremos activado de nuevo la función de cambio de niveles de luz.

Debemos añadir que, gracias a un diseño ergonómico, toda la manipulación del botón se puede realizar usando una sola mano (sin necesidad de sujetar con la otra la carcasa delantera), e incluso con guantes.

Hemos dicho que con el botón del frontal accedemos a los modos de iluminación que tengamos configurados. Pero, ¿cómo configuramos eso? Pues mediante la aplicación (para teléfonos móviles y tablets) MyPetzl Light: una de las novedades más interesantes de esta versión del frontal.


Descargada la aplicación (se requiere una versión, al menos, iOS 10 o Android 4.3), desde el móvil nos conectaremos al frontal mediante Bluetooth, que viene activado por defecto. Desde esta aplicación podemos gestionar y programar una gran variedad de características del Petzl NAO+. Aquí vamos a indicar las que nos han parecido más importantes e interesantes:

- Al margen de los modos configurados, mediante la opción “LIVE” podemos regular de forma manual, y en tiempo real, la potencia del frontal deslizando el dedo sobre la línea que aparece en la pantalla de nuestro móvil. Función útil si, en un momento determinado, necesitamos echar mano de toda la potencia para localizar algo en concreto (como una baliza que no logramos ver).

- La opción “Emergencia” nos permite escribir en el móvil un mensaje, y el frontal inmediatamente lo transmitirá en código Morse luminoso. Por defecto ya viene escrito “SOS”, pero podemos cambiar el texto a nuestro antojo. Aunque no vaya a ser habitual su utilización, esta opción puede resultar vital en caso de emergencia por la noche, y lograr así que nos localicen.

- Hemos dejado para el final la opción más esencial: Establecer los diferentes modos de luz que queramos utilizar desde el frontal (a los que accedemos mediante el botón del mismo). En la opción “Perfiles” del menú de la aplicación encontramos los siguientes: Trail-running, Multiactividad, Alpinismo, Trekking, Vivac y BTT. En cada uno de estos perfiles se establecen varios modos de iluminación que se han considerado idóneos para las mencionadas prácticas deportivas. Ahora bien, a fin de cuentas, cada una de las opciones lo que hace básicamente es ir jugando con las dos variables siguientes: Autonomía (según la carga de la batería) y potencia de luz. Obviamente, si queremos más horas de luz, tendremos que disminuir la potencia, y viceversa. Como promedio podemos decir que el arco de posibilidades irá desde utilizar una potencia máxima de 750 lúmenes (durante unas 6 horas) a otra de 320 lúmenes (que nos daría para unas 15 horas o más).


Pues bien, en cada uno de los perfiles se establecen tres opciones que conjugan la máxima autonomía, la máxima potencia y una posición intermedia o standard. A modo de ejemplo, en el perfil de Trail-Running tenemos (partiendo de una batería cargada al 100%):

- Máxima autonomía: 16 horas con un alcance de 77 metros.

- Standard: 12 horas con un alcance de 93 metros.

- Máxima potencia: 7 horas y media, con un alcance de 124 metros.


Al margen de los perfiles que vienen por defecto, podemos establecer o editar uno propio, así que las opciones a conseguir son infinitas. Pero siempre hay que tener presente que se trata de jugar con la relación Autonomía-Potencia del Petzl NAO+.

Por si fueran pocas todas las opciones indicadas, en cada una de ellas podemos optar además por dos modos: Constant y Reactive. El cambio de un a otro se hace girando el botón y sosteniéndolo unos cuatro segundos. Como indica su nombre, el Constant Lighting mantendrá fija la potencia de luz que hayamos escogido, en tanto que el Reactive Lighting la adapta según sea la luminosidad ambiental, para cuya evaluación se utiliza el sensor de luz que hay junto a los leds. Éste es uno de los puntos fuertes del Petzl NAO+.

Eso significa que, si enfocamos al móvil, a un mapa o llegamos a un punto de avituallamiento, disminuirá la potencia, y al volver a la plena oscuridad de la noche, recuperará la potencia necesaria, dentro del perfil que hayamos seleccionado. Todo eso sin que nosotros toquemos nada.

Resumiendo, disponemos de una infinidad de opciones para repartir la carga de la batería entre las horas que queramos, jugando con la potencia deseada. Si utilizamos además el sistema Reactive Lighting, que irá variando la potencia según la necesidad de cada momento, la duración de la carga de la batería se alargará algo más.

A efectos prácticos, en las pruebas que hemos realizado podemos decir que, si no queremos complicarnos la vida, los tres modos predefinidos por la aplicación en el perfil Trail-Running han resultado más que suficientes para todo tipo de salidas. En tramos de pista o senderos amplios y bien transitables con la opción de máxima autonomía, en tramos más técnicos o para ganar seguridad y aumentar nuestra velocidad, hemos pasado a los niveles Standard o máxima potencia.

Así hemos corrido cómodos y seguros en todo momento, disponiendo de la potencia requerida para cada situación, y prácticamente sin tener que tocar el frontal, pues el modo Reactive Lighting ha hecho todo el trabajo por nosotros, al irse adaptando perfectamente a las necesidades de luz de forma instantánea, pudiendo olvidarnos de tener que manipular el frontal para variar manualmente la potencia de luz requerida.

Aunque valoramos la gran ayuda del Reactive Lighting, así como la rapidez con la que se adapta a las diferentes situaciones de luminosidad, no podemos dejar de mencionar alguna situación en la que ha jugado en contra. Por ejemplo, corriendo por un estrecho sendero, donde las ramas de los árboles y arbustos se nos echaban encima, pasamos por un tramo con hojas de color muy claro (cambio de color por la llegada del otoño), que nos devolvían la luz emitida por el frontal, motivo por el que el sensor detectaba mayor luz y reducía la potencia. Eso hacía que nos faltara luz para poder seguir bien el camino, pues el corredor no estaba mirando las hojas, sino unos metros más allá, bien al frente y a lo lejos, buscando el trazado a seguir.

Para ilustrar lo indicado, hemos hecho una foto (adjuntada a este apartado) en la que iluminamos las hojas de una encina, poniéndose de manifiesto el contraste entre la cara exterior y la interior de las mismas, al ser mucho más clara esta última. Debemos añadir que, si nos sucede algo similar, la solución es pasar del Reactive al Constant Lighting, o bien “engañar” al sensor de luz: lo tapamos con un dedo y así, ante la falta de luz percibida, nos dará toda la potencia posible.

Otro aspecto a valorar del Petzl NAO+ es que combina de maravilla el haz de luz focalizado (visión de lejos) con el haz amplio (visión de cerca), sin que notemos carencia alguna al variar nuestro campo de visión. Sin efecto túnel, tras horas de marcha, la calidad de la iluminación aportada nos ha facilitado nuestra carrera, logrando un buen confort para nuestros ojos, muy valorable si prevemos que la noche va a ser larga.

A fin de cuentas, disponemos de una gran herramienta, que nos permite infinidad de posibilidades. Pero, a la vez, podemos hacer un uso muy sencillo de la misma, obteniendo unas prestaciones de gran calidad para nuestras salidas nocturnas.

Por último, pero no menos importante, debemos hacer mención a la potentísima luz roja de la parte trasera del Petzl NAO+. Disponemos de tres opciones: apagada, luz fija e intermitente. Ahora bien, la selección de la opción deseada solamente puede hacerse desde la aplicación del móvil, sin que podamos ni encenderla o apagarla desde el propio frontal. Es una luz muy intensa, que puede verse a un kilómetro de distancia. Desde luego que cumple sobradamente con su función de advertir de nuestra presencia a quienes vengan por detrás.

Accesorios y multi actividad

Accesorios y multi actividad

Junto con el frontal Petzl NAO+ se nos entrega la batería correspondiente, y dos accesorios más:

- Una cinta a colocar entre la carcasa de los leds y la de la batería, que recorre la parte superior de la cabeza del corredor, mejorando la sujeción del frontal, así como el reparto de su peso. Aunque en la práctica del trail running hemos tenido suficiente con la goma de los laterales, sin que hayamos necesitado añadir esta cinta accesoria para lograr una buena sujeción del frontal.

- Un cable de conexión USB, para la carga de la batería, de unos 60 centímetros.


Al margen de lo anterior, para el Petzl NAO+ podemos adquirir el kit Belt NAO+, que nos permite llevar la batería del frontal en la cintura, descargando su peso de nuestra cabeza. También podemos comprar una batería extra, lo cual no estará de más, teniendo en consideración que este frontal no funciona con pilas.

Quizás dentro de este apartado, como accesorio principal deberíamos mencionar la propia aplicación My Petzl Light, pues resulta una herramienta imprescindible para poder gestionar los diversos perfiles del frontal, y así sacar el máximo partido a todas sus funciones.

Si bien en la presente review nos hemos centrado a explicar la utilidad del Petzl NAO+ en el ejercicio del trail running, ya hemos indicado que dentro de los perfiles preestablecidos en la aplicación se hace mención a varias actividades, en concreto: Trail-running, Multiactividad, Alpinismo, Trekking, Vivac y BTT.

A fin de cuentas, se trata de regular la potencia del frontal (hasta un máximo de 750 lúmenes) y la duración de la carga de la batería del mejor modo posible, adaptada a las necesidades de cada actividad a desarrollar. Lógicamente, en la práctica de BTT se dará prioridad a tener una buena iluminación focalizada, exprimiendo los 750 lúmenes que alcanzarán unos 140 metros de distancia; frente a una actividad vivac, en la que se requiere de una iluminación ambiental de larga duración, sin necesidad de que nos ilumine más allá de los 50 metros. 

La realidad es que, disponiendo de la infinidad de combinaciones descritas en el apartado anterior, podemos recurrir al Petzl NAO+ en multitud de actividades y usos nocturnos, sabiendo que disponemos de una amplia horquilla para repartir la potencia-autonomía.

Autonomía

Autonomía

Junto con el Petzl NAO+ se nos entrega la correspondiente batería, de 3100 mAh, que podemos hacer durar más de 15 horas, con un uso moderado de la potencia del frontal: unos 300 lúmenes. Está claro que la autonomía se reducirá drásticamente si tiramos de los 750 lúmenes de forma constante, quedando en unas escasas 2 horas.

Ahora bien, debemos mencionar otros factores que van a influir a la duración de la carga de la batería. Por un lado, la temperatura, pues si estamos en un ambiente bien frío (con grados negativos) los valores previstos de duración se verán alterados, reduciéndose cuanto más baje el termómetro. Por otra parte, tenemos la utilización del Petzl NAO+ mediante el sistema Reactive Lighting. Ya hemos descrito que, gracias al sensor, irá variando la regulación de la cantidad de luz emitida según las necesidades de cada momento. Eso significa que, partiendo del modo que hayamos elegido para nuestra actividad, este sistema conseguirá alargar algo más la duración de la carga de la batería, por aquellos momentos en los que reduzca la potencia utilizada (por ejemplo: al mirar el reloj, al parar a recargar agua, al buscar algo en la mochila, o atarnos las zapatillas).

Debemos añadir que, en la carcasa de la batería, hay un chivato del nivel de carga que se ilumina unos segundos al encender el frontal, disponiendo de tres posiciones: alto, medio y bajo. Ahora bien, para poder conocer el nivel exacto de carga en cada momento, la pantalla de inicio de la aplicación My Petzl Light nos indica el perfil en el que estamos utilizando el frontal, así como el tiempo (en horas y minutos) de carga disponible. A la vez, nos informa del tiempo de carga del que disponemos si cambiamos el modo utilizado.

Esta herramienta es muy útil, pues una cosa es la previsión que hagamos antes de salir y otra lo que nos encontremos una vez en carrera, por imprevistos o retrasos, pudiendo adaptar al momento, y de forma rápida y sencilla, los modos de uso del Petzl NAO+, para garantizarnos que tendremos batería durante el tiempo requerido.

Además, si estamos apurando la carga de la batería, cuando ya sólo nos queda un 10%, el frontal nos avisará emitiendo tres destellos, y tratará de alargar dentro de lo posible la poca energía disponible antes de quedarnos a oscuras, dando prioridad a la autonomía frente a la potencia. Así, en nuestras pruebas, cuando nos informaba que le quedaban 7 minutos de vida, ha durado la carga hasta cinco horas más; eso sí, en una especie de “modo ahorro”: disminuyendo la potencia y sin que se pudiera manipular desde la aplicación en las últimas horas.   

Debemos aclarar también que la batería del frontal es independiente del teléfono móvil. Es decir, podríamos quedarnos sin batería del móvil, con lo cual ya no podremos utilizar la aplicación para gestionar los perfiles del frontal, pero éste seguirá funcionando con el último programa que se haya descargado, hasta que agote su propia batería. Por último, advertir que para recargar la batería del frontal hemos tenido que esperar algo más de 8 horas: de 0 a 100%.

Resistencia y durabilidad

Resistencia y durabilidad

Tras las pruebas realizadas durante varias semanas de salidas nocturnas, hemos repasado los diferentes componentes del Petzl NAO+, sin que hayamos advertido señales de rotura o desgaste, dando muestras de estar elaborado con materiales de calidad.

Centrándonos en los puntos críticos, así como los que consideramos esenciales, podemos destacar que las gomas que sujetan el Petzl NAO+ mantienen toda su elasticidad, sin que en ningún punto muestren roces o señales de desgaste. En cuanto al cable que une la batería con los leds, tampoco ha sufrido ningún daño, sin pelarse o soltarse en los puntos de conexión.

Por último, debemos mencionar que podemos utilizar el Petzl NAO+ bajo la lluvia sin temor, pues cumple con los parámetros de la norma IPX4. Eso significa que no es sumergible, pero ante la lluvia no hay excusas.

COMPARADOR

Vs.

Autor: Sergio

TRAILRUNNINGReview