Partes de una zapatilla de trail running

Partes de una zapatilla de trail running

Esos conceptos que nos suenan a chino...

Nos atreveríamos a decir que las zapatillas se encuentran entre los cinco elementos más importantes a tener en cuenta entre nuestro material de trail running. Un buen calzado siempre es importante para realizar la actividad física de forma correcta, disfrutar de ella y evitarnos lesiones innecesarias, entre otras cosas. Pero nos encontramos que cuando nos ponemos a buscar información, aparecen conceptos que desconocemos totalmente, con vocabulario que se asemeja más al chino que no al nuestro propio.

El reportaje que os queremos presentar recoge los conceptos básicos de los elementos que componen las zapatillas deportivas para practicar trail running. Algunos de ellos los podemos conocer, algunos de ellos nos pueden sonar y otros simplemente los desconocíamos totalmente. Pensar que algunos de estos conceptos reciben distintos nombres por cada marca, con lo que es posible que algún concepto lo relacionéis con otro que ya conocíais.
 
Empezaremos la descripción de los componentes de abajo hacia arriba, es decir, de la suela hasta los cordones y lengüeta. Para realizar esta descripción, además de las ilustraciones que os incorporamos, recomendamos que cojáis una de vuestras zapatillas y aprovechéis para intimar con ellas, conociéndolas más a medida que vais leyendo las definiciones correspondientes.
 
Suela: la suela es la parte de la zapatilla que está en contacto con el terreno. De hecho, puede ser entera o no, según si al mirarla vemos trozos de la media suela al descubierto o no. En ella podemos encontrar los tacos, que según el modelo y la marca pueden ser más prominentes para garantizar un mayor agarre y con diferentes formas para favorecer éste en distintas direcciones. Además, muchas veces incorporan una especie de “tendones” en puntos estratégicos que permiten flexionar la zapatilla de la forma natural que lo haría el pie.
Nota: cuanta menos suela, menor peso en la zapatilla.
 
Control de estabilidad: para evitar la tendencia a la pronación interior que aparece sobretodo cuando se practica running de montaña, muchos modelos de zapatilla tienen un control de estabilidad en la suela y/o media suela. Este control de estabilidad lo podemos encontrar en forma de pieza de plástico o en forma de material más denso en la parte central de la zapatilla. Visualmente se reconoce su presencia fácilmente, aunque os invitamos a que intentéis girar en sentidos contrarios la parte delantera y trasera de vuestra zapatilla para ver lo difícil que se hace la torsión.
 
Protección entre suela y media suela: puede estar o no estar, pero se trata de una protección completa en toda la suela de plástico o nylon que lo que nos hace es proteger del impacto de las piedras en la suela, haciendo que no las notemos e impidiendo que nos duela.
 
Media suela: generalmente realizada con EVA, la media suela es la parte que absorbe más la amortiguación de nuestros impactos. Algunas marcas incorporan gel en su interior, sobretodo en la parte trasera y en la puntera.

 
Upper: como su nombre nos puede indicar, se trata de todo lo que “está por encima” de la planta, que es mucho y muy importante también. En el upper nos podemos encontrar los siguientes componentes.
 
-      Mesh: el mesh es toda la tela que nos cubre el pie, que va acompañado de otros complementos que le dan otras prestaciones. Generalmente es fino y microperforado, aunque puede ser distinto si se trata de una zapatilla protegida para la lluvia

-     Protecciones delanteras y laterales: cuando corremos por montaña tendimos a ir por terrenos un tanto abruptos y agresivos, con rocas o piedras en medio del sendero que pueden dañarnos más de un dedo. Para evitar golpes con éstas, la mayoría de zapatillas contienen protecciones de material más duro en la punta de la zapatilla y en parte de los laterales, que a la vez protegen el mesh de una degradación rápida. A las protecciones laterales también se les llama faldón.

-     Nervios: los nervios del upper son complementos más duros y resistentes que generalmente encontramos en los laterales de las zapatillas, de la media suela a la lengüeta. Estos nervios nos dan mayor sujeción al pie y pueden presentarse en forma física (muchas marcas aprovechan el mismo logo de la marca) o termosellada.

-    Contrafuerte: lo podemos encontrar en la parte trasera del talón, en forma de pieza de plástico o de otro material duro. En caso de estar, este contrafuerte o también llamado chasis nos da un mayor agarre y estabilidad al pie.

-      Lengüeta: según el pie de cada persona, debemos ajustarnos el mesh mediante cordones, apretando más o menos en función de las necesidades de cada uno. Para evitar pliegues y rozaduras, debajo de los cordones encontramos una pieza independiente llamada lengüeta, que acostumbra a ser de un material parecido al del mesh, acolchada y suave. Esta puede ir cosida en todo su perímetro o solo por la parte más cercana a la punta.
 
Interiores: cada zapatilla tiene un interior distinto que intenta que el pie quede ajustado y vaya sobretodo cómodo. En el interior de las zapatillas destacamos los siguientes conceptos.

-       Acolchados: zonas interiores más esponjosas para acoplar mejor el pie a la zapatilla. Cuidado que si no tiene acolchado no significa que sea un mal interior, seguramente la forma interior de la zapatilla ya es suficiente ergonómica para que el pie no necesite este complemento extra

-      Plantilla: puede tener o no y si tiene, puede sacarse o puede estar fija. La plantilla cubre toda la parte del pie para darle un extra de comodidad y protección y existen plantillas de muchos materiales distintos. En todo caso, lo importante sobretodo es que tenga un buen comportamiento antibacteriano. 
 
 
 
 
Éstos y otros son los conceptos que destacan de las zapatillas deportivas, aunque tenemos tres conceptos más que creemos que aparecen siempre y que nos generan dudas sobre su significado:
 
Perfil: distancia entre el pie y el suelo (hay trasero y delantero). Algunas marcas miden la distancia del pie a la suela.
 
Drop: diferencia de perfiles. Aunque el drop clásico se encuentra entre los 9 y 12 mm, exite una tendencia más minimalista que intenta conseguir un drop cercano al 0, para asemejarnos más al natural running.
 
Rocker: es la curva de la zapatilla respecto la horizontal del suelo. Un buen rocker acostumbra a asegurar una transición buena.
 
 
 
Como hemos comentado, este es un resumen de todo lo que es el mundo de las zapatillas, que esperemos que os haya solucionado algunas dudas y que os haya sido útil para entender la información que filtráis cuando os queréis buscar unas zapatillas. Existen muchos tipos de zapatillas, modelos y marcas, así que os recomendamos que para conocer qué mesh, qué suela, qué drop y qué mil cosas más, os hagáis un estudio de pisada teniendo en cuenta el uso que le vais a dar. De bien seguro que os servirá para acotar la búsqueda.

 
Agradecimientos a La Sportiva por dejarnos fotografiar las zapatillas.

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