En cuanto las tenemos en la mano lo primero que nos sorprende es su ligereza, evidentemente no porque los 320 gramos sean de récord sino porque su apariencia es de robustez, con un upper muy reforzado y un perfil alto, vamos
que parece pesada y no lo es.
Su mediasuela es el centro de atención de esta New Balance Fresh Foam Hierro, con su perfil alto y sus relieves hexagonales a modo de celdas y su estructura en una sola pieza, ahí reside el quid de la cuestión y os hablaremos ampliamente de ella.
La suela que la acompaña no se queda corta, prácticamente plana y con multitaco, dispuesto longitudinal y bidireccionalmente, incluso en el puente, que nos da pistas de su filosofía.
En el upper observamos mucha más protección en comparación a su predecesora, con tirantes laterales, puntera con protector de impactos y talonera con chasis y placa de protección bastante rígida, todo ello suponemos que para mejorar la durabilidad del anterior modelo.
Una vez nos las calzamos, por cierto muy fácilmente, notamos el pie abrazado pero no presionado. La parte de los dedos no es demasiado holgada, podríamos decir que la sensación es de asfaltera, pero donde nos sentimos más sujetos es en el empeine y talón, incluso antes de ajustarnos los cordones y la lengüeta que acaban cerrando perfectamente todo el conjunto.
La sensación es de comodidad, estamos sujetos y confortables, y en cuanto nos ponemos a andar notamos la ligereza que os hemos apuntado y el tacto suave, firme y muy redondo de su amortiguación.
Ya en carrera sorprende la suavidad reactiva de su amortiguación a la vez que notamos el pie firme y guiado.
La transición de la pisada resulta fácil, natural, con una flexión en la parte delantera muy redonda, sin cortes. No nos catapulta hacia adelante pero nos permite correr de antepié/ mediopié sin movimientos forzados.
Creemos, sin miedo a equivocarnos, que estamos ante una auténtica aguantatodo incluso si nuestra técnica es inexistente estas New Balance nos van a soportar. Vamos a echarles muchos kilómetros y os vamos a contar si hemos acertado con nuestras cábalas.
A la hora de ponérnoslas, lo primero que hemos notado es que es necesario destensar bien los cordones para pode meter el pie, pues se trata de una zapatilla de horma más bien estrecha. Sin embargo, la elasticidad de su upper hace que, una vez el pie dentro, la sensación de comodidad y sujeción sea excelente, sobretodo en la zona del empeine donde notas tan sujeto el pie que se te puede olvidar hasta ajustarte los cordones. En la parte de los dedos hay más espacio y libertad de movimiento. Esto se agradece en una zapatilla pensada para hacer muchos km. pues, en caso de que se inflamen los dedos, este espacio extra hará que no notemos ninguna molestia.
A pesar de que la marca nos la vende como una zapatilla ligera, queremos matizar este punto. Se trata de una bamba ligera si tenemos en cuenta toda la tecnología que acumula: buena amortiguación, buenas protecciones y gran robustez. La verdad es que conseguir todo esto y que la RAVEN 3 solo pese 357 g para un 10.5 USA es un gran logro de la marca alemana.
Ahora pasaremos a analizar las diferentes partes de la zapatilla con más detalle, desde las experiencias recogidas después de más de 150 km de rodaje y un par de carreras montaña (Maratón de Montaña de Cataluña y Maratón del Montseny).