Las
NNormal Cadí llegan en 2026 para cubrir un hueco evidente en la colección de la marca de Kilian Jornet: una zapatilla amable, cómoda y orientada al corredor popular que busca disfrutar del trail running sin pensar en ritmos ni cronómetros. Esta nueva zapatilla da un paso hacia el confort y la protección, tanto en perfiles como en tacto.
Con 280 g, un drop de 6 mm y perfiles altos (35/29 mm), las Cadí se posicionan como las zapatillas más amortiguadas de la marca. Su media suela utiliza un EVA supercrítico más blando que el de modelos como
Tomir o
Kjerag, buscando una sensación agradable y más mullida en cada zancada. Todo ello, sin renunciar a la durabilidad, uno de los pilares del ADN de
NNormal.
La suela Vibram Megagrip sigue siendo un valor seguro, aunque en este modelo desaparece la tecnología Litebase, ya que aquí no se prioriza tanto el peso, sino la funcionalidad. Aun así, con 280 gramos, mantiene una cifra contenida. El taco de 3,5 mm es más moderado y está pensado para terrenos compactos, secos y poco técnicos. En este sentido, desde la marca hablan incluso de un enfoque más cercano al door to trail, aunque se sigue tratando de una zapatilla puramente de trail.
La base del taco recuerda al de la
Kjerag, pero incluye vaciados en la suela, especialmente en la zona delantera y media, con el objetivo de reducir peso y mejorar flexión y adaptación al terreno, algo importante en una zapatilla más alta.
En el upper, encontramos otro de los grandes cambios: más acolchado en la lengüeta y en el collar, lo que redondea la sensación de comodidad general. El tejido no utiliza la tecnología Matryx (como en la
Kjerag), pero sí mantiene un diseño pensado para ser duradero y resistente, con cierta protección en la puntera. Eso sí, como es de esperar, no es una zapatilla técnica ni precisa, sino una opción para quienes priorizan el confort y la polivalencia.
Las
NNormal Cadí abren la puerta a un nuevo público dentro del catálogo de
NNormal.