Montane VIA Jaws 10

Montane VIA Jaws 10
Montane VIA Jaws 10
Montane VIA Jaws 10
Montane VIA Jaws 10
Montane VIA Jaws 10
Montane VIA Jaws 10
Montane VIA Jaws 10
Montane VIA Jaws 10
Montane VIA Jaws 10
Montane VIA Jaws 10
Montane VIA Jaws 10
Montane VIA Jaws 10
Montane VIA Jaws 10
Montane VIA Jaws 10
Montane VIA Jaws 10
Montane VIA Jaws 10
Montane VIA Jaws 10

VÍDEO ANÁLISIS


Montane VIA Jaws 10

DATOS TÉCNICOS

  • Talla US S M
  • Peso (gramos) 352 352
  • P.V.P 149,95 €

Introducción

Desde Ashington, en el norte de Inglaterra, Montane lleva algo más de 23 años diseñando ropa que nos proteja de las inclemencias extremas de la climatología pero que a la vez resulten respirables, funcionales y pesen lo menos posible. Y parece que no lo hacen mal, ya que es la encargada de vestir a los miembros de la Base Británica en la Antártida y del Equipo de Rescate de Montaña de ese país, además de patrocinar algunas de las ultras más frías del planeta.
El apartado de mochilas para Trail Running de la casa inglesa lo componen un chaleco de hidratación y tres mochilas de 5, 10 y 20 litros de capacidad. En esta review hemos estrujado la Montane Via Jaws 10, a medio camino entre sus hermanas y cuya antecesora ya tuvimos ocasión de probar hace algo más de 2 años en TRAILRUNNINGReview. En esta nueva versión los cambios son bien notables, especialmente en relación a la hidratación delantera que ya no es tan visible como lo era la otra. Pero no hay mejor manera de probar una mochila que no sea disfrutando (esperemos que sí) con ella en las montañas y poder comprobar si lo que Montane nos ofrece está a la altura de su buena reputación. Hemos corrido con ella a nivel del mar, en media y alta montaña e incluso en alguna carrera por los Pirineos, lo que nos ha permitido sacar muchas conclusiones. ¡Y estáis a un paso de descubrirlas!

Primeras sensaciones y construcción

La Montane Via Jaws 10 te gusta a la fuerza: diseño cuidado, prolijo e incluso elegante que escapa del estilismo típico de una mochila para Trail Running. Nuestro modelo, en gris claro, azul eléctrico y un naranja fuerte de las cintas de ajuste delanteras, mantiene a raya una combinación estridente; pero para quién guste de cosas más llamativas también la podrá encontrar en tonos negros y amarillos.
A primera vista nos parece una mochila con menor capacidad de los 10 litros oficiales, pero al manosearla y abrir los bolsillos traseros vemos que la capacidad de carga es considerable. Siguiendo con esta primera toma de contacto observamos su gran maleabilidad: la podemos arrugar o doblar y cabe entre las dos manos ya que no tiene ninguna espina dorsal que impida su compactación. Nada mal si tenemos en cuenta sus 10 litros y los 352 g en la talla S/M (la casa nos ofrece otra más, la M/L, con lo que afinad bien si la llegáis a adquirir).
Una vez nos ponemos la Montane Via Jaws 10 observamos que la comodidad es lo primero que se deja notar. Toda la zona en contacto con el cuerpo está construida bajo la tecnología Contact Flyte Mesh, esto es, una doble capa de rejilla con agujeros de considerable dimensión y que se encarga de proporcionar una alta transpirabilidad y la destacable comodidad que apuntamos.
El ajuste viene determinado por dos factores: el tallaje ergonómico de la mochila que permite acoplarse muy bien al contorno corporal y los dos ajustes elásticos delanteros: el primero, situado en la zona del esternón, se puede regular en altura gracias a los cuatro pasadores existentes además de escoger la distancia; el segundo es una goma elástica muy ancha que cierra la mochila por debajo gracias a un potente velcro.
El cuerpo principal de la Via Jaws 10 está construido a partir del tejido Raptor Ul, basada en filamentos Robic (mejorando la resistencia y el peso de la anterior versión).
Nada dice la marca sobre el tratamiento anti olores, con lo que habrá que esperar a las conclusiones en la sección correspondiente.

Sistemas de hidratación

La Montane Via Jaws 10 trae dos bidones blandos de la casa Hydrapack de 500 ml; la ventaja de éstos es que van ocupando menos volumen al vaciarse. La boca nos es demasiado amplia con lo que tendremos algún problema a la hora de rellenarlos si queremos hacer un avituallamiento rápido o si queremos introducir, por ejemplo, pastillas de sal o cualquier polvo/geles que utilicemos… Presionándolo mientras mordemos levemente la boquilla nos podemos hidratar de inmediato, pero es necesario extraer el bidón del bolsillo para su uso por que al estar ubicados por debajo del esternón, es imposible llegar a ellos con la boca si no los extraemos.
Al bolsillo porta bidón izquierdo lo recorre una larga cremallera de arriba a abajo, con lo que sacar o meter la botella blanda es una tarea bastante sencilla, incluso en carrera. Pero el problema lo encontramos en el porta bidón derecho: aquí no hay cremallera pero sí una obertura elástica en la zona superior bastante ceñida que dificulta el extraer o introducir la botella con rapidez; dicho de otra manera, la dificultad al coger el bidón se convierte en molestia importante des del primer momento ya que no solo la entrada es muy estrecha cuando el bidón cargado sino que el bolsillo también es muy ajustado.
Pero la misma casa inglesa nos proporciona una solución para quienes encuentren un engorro tener que sacar la botella cada vez que quieran beber: se trata de unas pipetas muy largas – que evidentemente se deben adquirir aparte- perfectamente compatibles con los bidones; éstas quedan sujetas con las gomas que hay al efecto y nos permiten hidratarnos sin necesidad de “tocar” los bidones (sí que los sacaremos cuando recarguemos líquido). Y como somos tan tiquismiquis, adquirimos –a mitad de la prueba- dichas pipetas: el resultado ha sido tan bueno que casi podríamos decir que cambia la configuración de la mochila (al menos para nosotros) en cuanto a comodidad de hidratación se refiere.
En el catálogo de Montane no aparece ninguna bolsa de hidratación; no obstante, la Via Jaws 10 tiene un compartimento trasero para llevarla, ubicado casi en “contacto” con la espalda. Hay un velcro centrado en la parte superior para sujetar la bolsa de hidratación (que puede llegar a ser de unos 3 litros, según cálculos aproximados), y podemos sacar el tubo por un pequeño agujero que se abre en la zona posterior derecha de la mochila para ir entrelazándolo por las diferentes cintas que hay para que quede bien sujeto. Siguiendo este camino, la boquilla del tubo nos queda muy cerca de la boca para beber casi sin esfuerzo.

Compartimentos y extras

La Montane Via Jaws 10, como señalamos al principio, aparenta menos de lo que en realidad es. Queremos decir que la capacidad de carga y la colocación de los bolsillos la convierten en una mochila ideal y muy funcional para largas distancias. Dividimos la configuración en tres zonas para que la explicación sea más sencilla:

Zona trasera:
Aquí hay tres compartimentos: el ya comentado y que está reservado para la bolsa de hidratación, en el que deberemos tener en cuenta que si el líquido está muy frío se dejará notar en nuestra espalda y, viceversa, nuestro calor corporal se transferirá al contenido de la misma pudiéndola calentar con premura. Recomendamos aquí que si ocupamos este espacio con otros elementos que no sea la mencionada bolsa los alojemos de manera que hagan las veces de un respaldo para nuestra comodidad (ej: mejor poner una membrana doblada que haga de apoyo para la espalda que no una cámara de fotos o algo similar, ya que se nos va a clavar en el cuerpo con total seguridad provocando molestia).
A continuación y en medio de los tres espacios, hay otro compartimento a lo largo y ancho de la mochila que además es impermeable: obviamente aquí introduciremos todo aquello que no queramos que se moje en caso de lluvia o humedezca por nuestro sudor.
Finalmente, el tercer bolsillo es el más pequeño de los tres y es de una fina rejilla elástica, donde el agua de la lluvia (o la simple humedad del ambiente) se filtrará rápidamente a su interior.
Los tres bolsillos cierran con cremallera, cuyos tiradores –aunque pequeños- son fácilmente manipulables incluso con guantes. Además funcionan a la perfección deslizándose correctamente siempre y en cualquier caso sin quedarse atoradas a medio camino. Se trata de unas cremalleras de la casa YKK, de bobina inversa, con cierre semi-automático y libre de enganches. Cuando el sudor se solidifica, el resultado es una fina capa de sal que al quedarse adherida a la vía de la cremallera, hace que ésta no corra igual de bien que al principio: éste problema no lo hemos visto en esta mochila.

Zona frontal:
En las tiras frontales tenemos los dos portabidones para alojar los botellines blandos (no probéis con duros, por que no caben): uno de cremallera, en el que podemos también usarlo de simple bolsillo ya que cerrado no se nos escapará nada; y el otro con la obertura superior.
Por encima de éstos hay dos bolsillos longitudinales de rejilla: el derecho con cremallera, y el otro con la obertura en la parte superior.
En ellos hemos guardado geles energéticos, pastillas de sal, barritas y golosinas. El acceso es facilísimo y son ideales para tener a mano las fuentes de energía rápida que vamos necesitando en carrera.

Zona lateral:
En ambos laterales tenemos dos bolsillos de la misma rejilla elástica que los descritos en el anterior punto. Por tamaño, es el lugar idóneo para llevar el teléfono móvil (aunque sobresaldrá en exceso si son aparatos demasiado grandes), pero también guantes, cubre cuellos o incluso el frontal. Debemos vigilar con el contenido ya que el propio sudor o la lluvia calarán rápidamente en lo que llevemos alojado. El acceso también es fácil y cómodo y gracias al ajuste comprimido que tiene, os aseguramos que lo que metamos dentro no se moverá en toda la carrera.

Tratándose de una mochila propia para la larga distancia no podía faltar un sistema para llevar los bastones. Tal y como se aprecia en las fotos, éstos quedarán por debajo del brazo izquierdo, gracias a las dos gomas elásticas situadas en esta zona (una de ellas se encuentra en la parte trasera y la otra en la cinta delantera). Tanto la colocación como extracción es tremendamente fácil y no debemos detener la marcha para realizar la operación, además de tener un braceo limpio y sin interferencias. ¡Otra cosa más que nos gusta!
El pequeño pero eficiente silbato está sujeto con una goma elástica dentro del bolsillo de cremallera de la cinta delantera derecha, cumpliendo así con el material obligatorio que exigen en casi la totalidad de carreras largas.
Los reflectantes en la Montane Via Jaws 10 no abundan; solamente los encontramos en la zona trasera en forma de dos pequeñas tiras. Creemos que no hubiese estado de más añadir algún otro en la zona delantera.
Finalmente y como otro punto realmente positivo a sumar a esta mochila es la posibilidad extra de carga que tiene gracias a un cordaje elástico ajustable situado en el exterior: es obvio que esa carga será susceptible de mojarse con la lluvia, pero en condiciones benignas se nos abre una puerta para cargar con más “equipaje” si es el caso, como por ejemplo, alguna chaqueta térmica para correr que de por sí ya nos ocupa mucho espacio en el interior de cualquier mochila. Si procedemos a un buen ajuste de la carga desparece cualquier indicio de bamboleo ya que parecerá que la misma vaya dentro de la mochila.

Comportamiento en carrera

Puede que la actitud de una mochila en carrera sea uno de los factores más importantes a tener en cuenta a la hora de decidirnos por uno u otro modelo. En este sentido, los resultados que arrojan las pruebas practicadas a esta Montane Via Jaws 10 son de nota, y muy alta. A decir verdad, siempre habrá elementos a mejorar y cierto es que la mejor mochila es aquella que a uno mismo le va bien, pero hay datos objetivos que convierten a un modelo en bueno o excelente para una gran mayoría de corredores. Y creemos que este es el caso de la Via Jaws 10.
Los bolsillos delanteros y laterales son fácilmente accesibles en carrera, siendo la cantidad justa para poder transportar los elementos que más a mano necesitamos tener: móvil (aunque si llueve o sudamos en exceso mejor envolverlo en una pequeña bolsa), geles, pastillas de sal, barritas, cubre cuellos, guantes o frontal. El ajuste ergonómico del conjunto hace que la carga de la mochila (aunque vaya llena hasta los topes) no se desplace ni lo más mínimo. La ubicación de los bidones hace que el rebote sea inexistente, lo que nos ha gustado y sorprendido sobremanera ya que hablamos en términos literales: ¡no-hay-rebote! Notamos levemente que llevamos peso en la delantera (sobre todo cuando los bidones van llenos), pero a años luz de poder afirmar algo parecido a un rebote. La ubicación más bien baja y lateral de los portabidones influye directamente en esta sensación de correr sin balanceos inoportunos. ¡Todo un acierto en este sentido!
Además, los agujeros grandes de la rejilla que está en contacto con el cuerpo le confieren una transpirabilidad altísima. Hay que decir que dicho tejido no es impermeable, con lo que se va empapando con el sudor que generamos pero nunca hemos llegado a sentir mucho calor en la espalda, con lo que no os engañen falsas apariencias: la Montane Via Jaws 10 respira muchísimo, aunque el sudor gane territorio al tejido a medida que van pasando las horas en la salida.
Punto diferente es el bolsillo impermeable de la carga posterior: si bien es necesario contar con este elemento para días lluviosos hay que tener en cuenta que la condensación producida por altas temperaturas podrán empapar –levemente- el contenido interior.
Por otra parte el sistema de ajuste ofrece muchas posibilidades diferentes para dar con la sujeción adecuada. Cuatro niveles de altura en la cinta superior hacen imposible no encontrar la posición perfecta; además, la cinta elástica no pierde el ajuste inicial. La goma inferior acaba de darnos la sujeción precisa gracias a su anchura que tampoco pierde su posición durante la carrera gracias a un potentísimo velcro que engancha de maravilla.
Otro de los puntos a favor es que los bastones se pueden guardar y sacar sin quitarnos la mochila. Su acople es sencillo y bueno y permiten al brazo izquierdo una movimiento libre de molestias. Además al ir tan pegado al cuerpo el bamboleo casi ni existe, incluso en bajadas súper rápidas el comportamiento ha sido muy bueno.
Además nos ha acompañado en carrera de 60 km y 4.300 D+ por los Pirineos y su comportamiento ha sido de excelente en todo momento; lo mejor de cualquier componente de nuestro "vestuario" de Tral Running es que no te des cuenta que lo llevas puesto. Y esto nos ha ocurrido con esta gran mochila.

Impermeabilidad

La Montane Via Jaws 10 no es impermeable ni repelente al agua, a excepción del bolsillo intermedio de la zona trasera. En éste, la resistencia al líquido o la humedad es bastante alta manteniendo a buen recaudo todo su contenido durante un período largo bajo la lluvia (pero recordando que la condensación interior puede empapar el contenido). Para el resto de la mochila, el líquido calará rápidamente en el tejido, ya sea por la lluvia o por el propio sudor que generemos. De hecho, en las fotografías se pueden apreciar ambos casos.
Cómo ya dijimos no tiene tratamiento anti olores, lo cual no hubiese estado de más ya que el sudor que cuaja en el tejido se convierte en el causante de que, tras varias salidas en días calurosos, la mochila acabe por oler (y no precisamente bien).

Resistencia y durabilidad

En términos generales la Montane Via Jaws 10 ha aguantado con mucha decencia todo el período de prueba que ha sufrido. A decir verdad, para ser una mochila de 10 litros tan maleable aguanta muy bien el pasar de los kilómetros aunque la llevemos llena hasta arriba. Sin tener ningún sistema de soporte central que funcione como a modo de espina dorsal, no observamos ninguna clase de desgarro o que el tejido se haya dado de si, y el tejido micro-agujereado continúa intacto, a pesar de los tres lavados que le hemos practicado.
Todo ello se traduce en una buena durabilidad ya que ha día de hoy no encontramos indicio alguno que nos haga pensar lo contrario. Solamente se observa un pequeño desgaste en la unión de la goma elástica superior que sujeta los bastones, que de tanto tensarla se ha ido erosionando. Entendemos que es una cuestión a mejorar de vital importancia en futuras ediciones, ya que de esta goma depende íntegramente la transportabilidad de los bastones.
Como dato positivo decir que soportó una caída en asfalto sin rasguño alguno (y eso que hicimos una buena croqueta con la mochila puesta…).
Solo tendremos cuidado con la cinta del ajuste pectoral superior, ya que si bien carrera no se mueve de su lugar, el problema viene cuando al quitarnos la mochila (para sacar algo, descansar o un avituallamiento) y la dejamos en el suelo, dicha goma tiende con bastante facilidad a desprenderse del todo con la posibilidad de pérdida. Nosotros lo notamos al principio de las pruebas y en muchas ocasiones la cinta se había desprendido del pasador. Hemos ido al tanto con este tema y la hemos guardado –mientras no usábamos la mochila- en el bolsillo pequeño con cremallera.

Conclusiones

Ultreros, quedaos con este nombre: Montane Via Jaws 10. Mochila ideal a partir de 40 / 50 km en adelante, hasta que el cuerpo aguante. Dotada de un fino y cómodo ajuste hará que correr largas distancias sea más dulce que nunca. La distribución de los bolsillos laterales y frontales hará que nos la tengamos que sacar solo en contadas ocasiones, ya que los elementos más utilizados durante la carrera los tendremos siempre a mano. Y si colocamos las pipetas a los bidones de hidratación, la comodidad ya es sublime. Además, la ubicación de los bidones y la colocación de la carga trasera como la de los bastones queda muy bien fijada a la mochila, disponiendo un buen equilibrio que hará desaparecer los temidos balanceos en carrera.

Pros
+ Comodidad desde un principio.
+ La transpirabilidad se deja notar mucho en días calurosos.
+ Cantidad justa de bolsillos suficientes para cargar con lo necesario para salidas largas sin perder la cabeza pensando “¿dónde he puesto esto…?”.
+ Porteo de bastones excelente (y sin detener la marcha para sacarlos / ponerlos).
+ Diseño discreto y elegante.

Contras
- La goma superior que sujeta los bastones sufre desgaste prematuro.
- Reflectantes traseros escasos y con poca carga lumínica, además de no traer en la parte delantera.
- La ubicación de los bidones imposibilita beber de ellos sin extraerlos con lo que, por el precio de la mochila, hubiera sido todo un acierto incorporar las pipetas de serie.
- Echamos en falta tratamiento anti olores.

PUNTUACIONES

  • Bolsillos exteriores8.0
  • Capacidad10.0 litros
  • Compartimentos interiores8.0
  • Comportamiento en carrera10.0
  • Fit cintas8.0
  • Fit cuerpo9.0
  • Hidratación interna7.0
  • Impermeabilidad5.0
  • Portabidones8.0
  • Reflectantes4.0
  • Resistencia / Durabilidad8.0

Comparar con

VIA Jaws 10 - Montane

Vs

buscar