La saga Challenger se renueva para mantener su trono como la reina del
door-to-trail dentro de
Hoka. Esta versión
Challenger 8 Gore-Tex incorpora la codiciada membrana impermeable
Gore-Tex, convirtiéndose en la aliada perfecta para los corredores que combinan asfalto y senderos sencillos sin importar los charcos, la humedad o la lluvia.
En este caso, la gran novedad es esta
membrana impermeable Gore-Tex. La tecnología
Gore-Tex Invisible Fit promete mantener el agua fuera al cruzar hierba mojada, charcos o rodar bajo la lluvia, aportando además un extra de aislamiento térmico para los meses fríos.
Como es habitual con esta tecnología, el peso sube ligeramente hasta los
315 g en versión masculina (frente a los 255 g de la versión sin membrana). El precio de salida se sitúa en
170 €En cuanto a geometría y mediasuela, la octava generación introduce una actualización clave en su chasis:
Nuevo drop de 8 mm. Pasa de los tradicionales 5 mm a
8 mm, ofreciendo una pisada algo más clásica que alivia la carga en el tendón de Aquiles y facilita la transición a los corredores que vienen directamente del asfalto. Por otro lado, fiel al ADN
Hoka, ofrece un tacto blando y una amortiguación generosa orientada al confort prolongado en salidas mixtas o rodajes plácidos, no a la velocidad ni a la reactividad pura.
La parte inferior y el corte superior se adaptan al uso híbrido:
Suela partida con taco de 4 mm. Presenta cortes horizontales y verticales en antepié y talón para ganar en adaptabilidad. El taqueado de 4 mm es muy tupido, idóneo para rodar fino sobre asfalto, pistas forestales y caminos compactos (no para barro profundo). Las zonas en color expuesto simulan taco para ahorrar peso, manteniendo la goma donde más se necesita.
El upper pinta cómodo, con cuello elevado: Mantiene un mesh limpio con refuerzos laterales estratégicos y una zona de talón bien sobreelevada para abrazar el tobillo, sumando soporte sin añadir rigidez estructural.
Analizando sus especificaciones, la
Hoka Challenger 8 Gore-Tex apunta a ser la compra perfecta para
runners urbanos de otoño e invierno que salen desde la puerta de casa mezclando asfalto, parques y senderos en días de lluvia, frío o barro ligero.
Corredores que buscan máxima amortiguación impermeable para afrontar tiradas largas en terrenos poco técnicos con los pies protegidos contra la humedad.