FREE BELT PRO 2.0

COMPRESSPORT

GALERÍA

DATOS TÉCNICOS

  • Peso 67 g
  • Precio 45,00 €
  • Temporada FW26

CONCLUSIONES

Pros & Contras

Compressport Free Belt Pro 2.0, perfecto en saltos o ritmos rápidos.
Compressport Free Belt Pro 2.0, los bastones no se mueven.
Compressport Free Belt Pro 2.0, acceso fácil a la carga.
Compressport Free Belt Pro 2.0, tercera generación.



PROS:

Capacidad para su tamaño, permitiendo llevar lo imprescindible.

Ajuste muy estable, incluso corriendo por terreno técnico o a ritmos elevados.

Elasticidad y comodidad del tejido, que se adapta bien al cuerpo y no limita el movimiento.

Acceso rápido al material, especialmente útil durante carreras o entrenamientos.

Transpirabilidad, algo especialmente valorable en verano o en esfuerzos prolongados.

Construcción sólida, con una sensación general de producto pensado para un uso deportivo intenso.


CONTRAS:

El tejido puede engancharse o dañarse con objetos punzantes, por lo que conviene tener cuidado con lo que introducimos en el cinturón.

Cuando va muy cargado, el acceso al contenido resulta algo menos cómodo, especialmente si llevamos varios objetos pequeños.

El ajuste puede resultar demasiado ceñido para algunos corredores, sobre todo si se busca una sensación más holgada. No es compresivo, pero sí ceñido.
 

Conclusión

Compressport Free Belt Pro 2.0, de 3.5 L de capacidad.
Compressport Free Belt Pro 2.0, ideal solo o con mochila.
Compressport Free Belt Pro 2.0, carga inamovible.



Sí, ha llovido bastante desde que la casa suiza presentara su primer cinturón, allá por el 2016. Desde aquel Free Belt, sencillo y todavía primerizo, hemos pasado por el Free Belt Pro y llegamos ahora a su nueva evolución: el Compressport Free Belt Pro 2.0.

Estamos ante un producto continuista, pero que introduce una serie de mejoras quirúrgicas en algunos puntos concretos. Cambios que, más allá de las especificaciones sobre el papel, hemos podido comprobar durante nuestras pruebas.

Los tres tiradores de los bolsillos son ahora más resistentes y, además, incorporan elementos reflectantes. La tanca de cierre de la goma del porta-dorsal queda integrada en el propio tirador, un pequeño pero práctico detalle que hace prácticamente imposible perderla. También cambia la disposición de las cintas destinadas a sujetar los bastones: ahora quedan ligeramente en diagonal respecto al cinturón, en lugar de adoptar una posición tan perpendicular como en la versión anterior. A ello se suma una silicona interior más contundente, que mejora el agarre sobre la ropa/bastones y contribuye a mantener el cinturón en su sitio.

Por último, encontramos un cambio en el tallaje. Frente a las combinaciones XS/S, M/L y XL/XXL de la generación anterior, el Free Belt Pro 2.0 pasa a ofrecer cuatro tallas independientes: S, M, L y XL.

Pero la esencia se mantiene intacta: 3,5 litros de capacidad para transportar todo lo imprescindible en salidas de media distancia: llaves, móvil, manta térmica, un soft de 500 ml y algo de nutrición —un gel, una porción de guayaba o una barrita—, además de los bastones. Por supuesto, la distancia que podremos cubrir con él dependerá de las necesidades y preferencias de cada corredor.

En definitiva, seguimos teniendo un cinturón minimalista que mejora el acceso a los bolsillos y mantiene bajo control el rebote de la carga, tanto la que transportamos en su interior como la de los bastones cuando los llevamos sujetos en el exterior.
 


REVIEW

Funcionamiento en carrera

"Una segunda capa"
Compressport Free Belt Pro 2.0, suficiente para salidas de hasta media distancia.
Compressport Free Belt Pro 2.0, se adhiere como segunda capa.
Compressport Free Belt Pro 2.0,
Compressport Free Belt Pro 2.0, se adhiere sin apretar.

Funcionamiento en carrera

"Una segunda capa"



Consideramos que el nuevo sistema de tallaje es mejor que el anterior, ya que facilita la elección del cinturón que mejor se adapta a nuestro contorno. El tejido, fino y elástico, se ajusta al cuerpo como una segunda piel, logrando un equilibrio muy conseguido entre compresión —suficiente para mantener la carga interna en su sitio— y comodidad, sin llegar a resultar opresivo.

Las costuras son prácticamente imperceptibles, por lo que no tendremos que preocuparnos por roces ni molestias durante su uso. Las gomas principales que aportan estructura al cinturón —las que recorren sus bordes superior e inferior— son algo más robustas, pero tampoco dañan la piel, y mucho menos cuando lo llevamos sobre una camiseta.

En realidad, se trata de un único bolsillo perimetral de 360º, dividido aparentemente en tres secciones mediante tres costuras superiores distribuidas a lo largo del perímetro. Sin embargo, no son compartimentos independientes al uso: todo el espacio interior está comunicado, de manera que lo que introducimos por la parte delantera puede desplazarse por el interior del bolsillo y salir por la trasera. En definitiva, estamos ante un único bolsillo continuo con tres puntos de acceso.

El acceso al contenido es realmente sencillo: basta con tirar de los tiradores para abrir el bolsillo o, directamente, introducir un dedo por el borde superior y acceder a su interior.

El tejido de minirrejilla permite una circulación del aire más que correcta. Lo hemos utilizado durante jornadas realmente calurosas sin experimentar sensación de agobio, ni siquiera cuando el cinturón estaba completamente empapado de sudor. Si eres de los que sudan bastante, comprobarás que el tejido no llega a evaporar todo el líquido, pero tampoco se empapa por completo: no alcanza ese punto en el que, al apretarlo con la mano, el agua empieza a salir a chorros.

Permite transportar sin problemas dos bidones blandos de 500 ml, situándolos estratégicamente en las zonas delantera y trasera para repartir la carga y minimizar el balanceo. Quizá sea esta la única situación en la que podamos apreciar cierta incomodidad derivada de la sobrecarga, aunque, en cualquier caso, nosotros siempre hemos preferido llevar un solo bidón de hidratación.
 

Compartimentos y extras

"360º de accesibilidad"
Compressport Free Belt Pro 2.0, los palos no rebotan.
Compressport Free Belt Pro 2.0, no hay rebote en bajadas.
Compressport Free Belt Pro 2.0, sin rebote en llanos.
Compressport Free Belt Pro 2.0, cabe doblado en el puño.

Compartimentos y extras

"360º de accesibilidad"



Como ya indicábamos, el Compressport Free Belt Pro 2.0 cuenta con un único bolsillo perimetral de 360º, con tres puntos de acceso. El nivel de elasticidad del tejido está muy bien trabajado —otra cosa no, pero la casa suiza goza de un merecido prestigio en el desarrollo de tecnología aplicada al textil— y consigue un equilibrio excelente entre sujeción (la carga permanece en su sitio), compresión (sin llegar a apretar, siempre que hayamos acertado con la talla), ligereza y resistencia.


Nuestra combinación ideal para salidas de hasta media distancia sería la siguiente:

Zona delantera: móvil y llaves, aunque no dispone de ningún sistema específico para asegurarlas.

Zona trasera: bidón blando de 500 ml y, si es necesario, un cortavientos minimalista.

Zonas laterales: en un lateral, una braga de cuello o un gel; en el otro, una pieza de guayaba u otra barrita.


También hemos llegado a transportar en la zona trasera un pequeño dron —con su correspondiente funda de protección—, una cámara GoPro, un palo extensible o un mini trípode. Evidentemente, no todo a la vez, pero sirve para hacerse una idea de la versatilidad y capacidad del cinturón. Y es que quien suscribe lleva utilizando este modelo desde la primera versión Pro, en todas nuestras salidas: solo o combinado con una mochila, en días de entrenamientos largos o competición.

El porta-dorsal delantero funciona correctamente si llevamos el cinturón por encima de la camiseta, ya que, si lo colocamos por debajo, el dorsal quedará oculto y esto puede ser motivo de descalificación. Además, en esta posición el dorsal queda demasiado alto y estático. En determinadas situaciones puede resultar más cómodo girarlo y colocarlo en la parte trasera para evitar molestias, por ejemplo, en una subida muy pronunciada en la que necesitemos utilizar las manos para progresar.

En nuestro caso, y aquí entra ya una valoración completamente particular y subjetiva, es una opción que no contemplamos.
 

Resistencia y durabilidad

"Confianza desde el primer momento"
Compressport Free Belt Pro 2.0, el pequeño desgarrer del que os hablamos.
Compressport Free Belt Pro 2.0, pasador y herrete en perfecto estado.
Compressport Free Belt Pro 2.0, vista frontal en perfecto estado.
Compressport Free Belt Pro 2.0, vista trasera en perfecto estado.

Resistencia y durabilidad

"Confianza desde el primer momento"



Si hay un aspecto en el que el Compressport Free Belt Pro 2.0 transmite confianza desde el primer momento es en su construcción. Puede parecer un accesorio sencillo, pero el tejido y las diferentes zonas de refuerzo están pensados para soportar un uso intensivo, algo especialmente importante en un producto que estará sometido constantemente a estiramientos, sudor, roces y movimientos repetidos.

Después de utilizarlo de forma continuada, tanto en entrenamientos como en carreras y en combinación con otros elementos (bastones), no hemos apreciado signos relevantes de desgaste. El tejido mantiene correctamente su elasticidad y las costuras conservan su aspecto, sin hilos sueltos ni deformaciones apreciables. Tampoco hemos detectado una pérdida significativa de capacidad de recuperación, algo que consideramos especialmente importante en un cinturón de este tipo: si el tejido pierde tensión con el tiempo, la carga empieza a moverse y buena parte de sus virtudes desaparecen.

También nos ha gustado su capacidad para soportar el uso cotidiano sin exigir demasiados cuidados. El contacto habitual con el sudor y el lavado (hasta 4 pasos por la lavadora, con la intención de ponerlo a prueba), no parecen afectar de forma apreciable a sus prestaciones, aunque, como ocurre con cualquier prenda técnica elástica, conviene respetar las indicaciones de lavado del fabricante para preservar sus propiedades durante el mayor tiempo posible.

En definitiva, estamos ante un cinturón concebido para acompañarnos durante muchos kilómetros. No es un producto especialmente delicado y, por nuestra experiencia con las diferentes generaciones del Free Belt Pro, la durabilidad es precisamente uno de los aspectos que más nos ha convencido.

Ahora bien, hemos detectado un pequeño descosido en el tejido, provocado por el transporte de un elemento punzante. En concreto, se trataba de un mini trípode en mal estado: a una de sus patas se le desprendió la pequeña protección de plástico y terminó provocando un agujero en el tejido, tal y como se aprecia en la fotografía.

No lo consideramos un problema de durabilidad propiamente dicho, ya que el daño se produjo por el contacto directo con un elemento que no debería presentar esa superficie expuesta. En cualquier caso, conviene tenerlo en cuenta: ojo con lo que introducimos en el cinturón, especialmente si transportamos objetos con puntas, bordes o partes metálicas que puedan enganchar o perforar el tejido.
 

Autor: Fernando Pérez