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APEX PRO

CAMELBAK

DATOS TÉCNICOS

  • Peso 300 g
  • Precio 180,00 €
  • Temporada SS24

GALERÍA


CONCLUSIONES

Pros & Contras

PROS:

1.    El tejido de toda la mochila es de una calidad excelente.

2.    Bolsillos justos y suficientes para acceder a lo más recurrente en carrera.

3.   Carcaj de serie y bolsillo para guardarlo.

4.   Sistema Recco de localización.


CONTRAS:

1.    Los tensores delanteros pierden la intensidad de la sujeción.

2.    El sabor a plástico de los bidones.
 

Conclusión

La mochila de hidratación Camelbak Apex Pro ha sido diseñada para aquellas salidas realmente largas, en las que tengamos que llevar líquido, comida y ropa de sobras como para no repostar durante varias horas. Entre los dos bidones delanteros (de 500 ml cada uno), la posibilidad de llevar una bolsa de hidratación de hasta 2 L (aunque la marca recomiende de hasta 1,5 L, más que nada por el ajuste del conjunto), y la variedad de bolsillos, se puede afrontar con garantías aquellas salidas de calidad y exigentes en cuanto a larga distancia se refiere. Además, el carcaj para los bastones que trae de serie (de extracción rápida), permite meterlos o sacarlos de una manera extremadamente fácil. Incluso se pueden transportar longitudinalmente en las asas delanteras, gracias  a los pasadores existentes al efecto (en los cuales, además, podremos colgar alguna primera capa fina).

Los bolsillos de la parte frontal nos han permitido llevar a mano lo que más necesitemos en el discurrir de la salida/carrera: barritas, geles, guantes, tapacuellos, vaselina, pastillas de sal, pañuelos, frontal, etc..., de acceso realmente cómodo y fácil.

El tejido de rejilla se ubica en toda aquella zona que va en contacto con el cuerpo, de manera que la transpirabilidad, en mayor o menor medida, según las condiciones climatológicas, cumplirá con decencia su función. Esta rejilla aporta otro extra muy importante: la comodidad en carrera.

Como puntos a mejorar tenemos, sin duda, la sujeción de los tensores delanteros, puesto que cuando la mochila va cargada, éstos no aguantan la presión y van cediendo rápidamente, perdiendo es sujeción inicial tan buena. Por otra parte, no hemos podido llegar a quitar el fuerte sabor a plástico de los bidones delanteros, y eso que hemos probado con casi todo.

En definitiva, una mochila con una capacidad de carga contundente y altamente cómoda, preparada para llevar infinidad de elementos. Además, y como gran novedad en una mochila de TrailRunning, trae de serie un localizador Recco, sistema emisor de señales de radio para ser detectado por equipos de rescate en su caso. ¿Novedad pasajera o lo veremos incorporado en el resto de mochilas?.


REVIEW

Sistemas de hidratación

Sistemas de hidratación

Los bidones -Quick Stow-, blandos y de 500 ml cada uno, son de un plástico más duro que la mayoría de bidones conocidos y tienen sistema de antigoteo al girar una ruedecilla al efecto.

El acceso a ellos es fácil ya que están muy cerca de la boca si agachamos la cabeza, y presionando el bidón, el agua sale muy fácilmente. En las asas donde van alojados hay un pequeño pasador de seguridad para mayor sujeción.

En carrera no hay rebote ninguno, siempre y cuando la sujeción de los tensores delanteros de la mochila no ceda... y, el problema es que éstos van cediendo y perdiendo la fuerza de tensión, provocando así que los bidones acaben rebotando.

En el asa derecha (aunque puede ir en la izquierda), hay un conector para enganchar el tubo de la bolsa de hidratación, si es que llevamos. De hecho, la mochila viene preparada con un compartimento propio para dicha bolsa,con salida superior -en ambas asas- para el tubo, pasadores y el enganche antes mencionado. Pero no la trae de serie. En este sentido, la marca recomienda una bolsa de hasta 1,5L (aunque quepa una de incluso 2L), para no forzar la sujeción del conjunto.

Por tanto, podemos tener en esta Camelbak Apex Pro entre 2,5 y 3L de hidratación, cantidad importante para saciar las necesidades en salidas largas.

Compartimentos y extras

Compartimentos y extras

La organización de los bolsillos y compartimentos de la Camelbak Apex Pro han colmado nuestras expectativas en cuanto a funcionalidad y estructuración. En este sentido no suponen ninguna revolución, sino que siguen el camino continuista de la mayoría de mochilas del mercado, pero con un punto de calidad y comodidad que no se encuentra en toda mochila...


Zona trasera:  

- Bolsa con cremallera de abertura transversal. Es de tejido elástico, con lo que duplica su capacidad al estirarse. Ideal para térmicas, pantalones de repuesto o los elementos más grandes que podamos llevar. Dentro de éste hay otro bolsillo separado por una malla y de gran boca. Más que bolsillo en sí se trata de un distribuidor.

- Compartimento para la bolsa de hidratación, que si va vacío, obviamente se convierte en otro bolsillo de gran capacidad. La abertura se sitúa en la parte superior y no llevar cremallera, aunque al ponernos la mochila la boca se queda cerrada.

- Bolsillo pequeño con cremallera. Situado encima del logo de la marca, ideal para items electrónicos que no puedan mojarse, ya que se trata de un bolsillo impermeable. Cabe un smartphone de sobras.

- En la parte baja hay otro bolsillo con entrada por ambos laterales, de manera que podemos introducir cosas por un extremo y sacarla por el otro, indistintamente.

- Bolsillo inferior para guardar el carcaj. De hecho, funciona como los cubre mochilas impermeables, ya que el carcaj puede guardarse ahí, solamente desenganchando la parte superior. Un acierto.


Zona delantera: (ambas asas son idénticas, con lo que describimos una de ellas)

- Compartimento para el bidón blando, que aunque es algo elástico, no cabría por por ejemplo los rígidos de 750ml. En el asa izquierda encontramos el silbato de emergencia.

- Por debajo de aquél, hay otro bolsillo compartimentado en dos gracias a una malla separadora. Este es el lugar ideal para el móvil, ya que en el de cremallera del que hablamos en el siguiente apartado, cuesta introducir y cerrarlo, sobre todo con la mochila cargada.

- Y por encima de estos, hay un bolsillo con cremallera, con un pequeño compartimento separado también por una malla, ideal para llevar las pastillas de sal o pequeños objetos que sepamos bien donde van. Aquí también tenemos el típico pasador de seguridad para las llaves de casa o coche.


En los laterales de ambas asas hay pasadores elásticos y con cierre de ajuste, para llevar los bastones o incluso algún impermeable fino o similar, o cualquier otra cosa que pueda ir colgada.

La mochila viene con carcaj de serie. Se engancha por ambos extremos en los pasadores que hay al efecto, siendo una tarea realmente fácil (tanto sacarlo como ponerlo). Además, como hemos explicado, en la parte inferior hay un bolsillito para guardar el carcaj; solo con desenganchar el extremo superior, está listo para guardarlo en ese bolsillo. También tiene una goma para ajustar la obertura y evitar que los palos puedan saltar. Meter los bastones o sacarlos es una acción rápida y fácil en cualquier momento.

Todos los bolsillos de cremallera tienen un tirador grande, que facilita manipularlos con guantes o manos mojadas. La calidad de la cremallera es excelente, se desliza a la perfección y no hemos observado que se trabe bajo ninguna circunstancia.

Finalmente, la mochila tiene reflectantes de sobras para ser vistos en condiciones de poca luminosidad, incluido el mega logo de la marca en el carcaj.
 

En carrera

En carrera

La comodidad ha sido una constante invariable en nuestras salidas con la Camelbak Apex Pro, ya fuera corriendo a ritmos altos, en saltos, en subidas prominentes o ante cualesquiera otras vicisitudes del camino.

Cargada a su máximo es cuando mejor se ha comportado, ya que el conjunto abrazo todo el contorno del cuerpo que va en contacto con ella. Si vamos vacíos solo con los bidones delanteros, da la sensación de llevar una mochila demasiado grande y voluminosa para lo necesario, aunque igualmente cumpla su función.

Pero como decíamos, se hace más cómoda cuando corremos con mucho contenido, puesto que la rejilla de su interior, de un mullido considerable, confiere un punto de comodidad y suavidad muy elevados.

El problema viene dado por los tensores delanteros, exactamente en el sistema que debería mantener la intensidad de la sujeción que le hemos querido dar. Estos acaban deslizándose, no aguantan la tensión, con lo que la intensidad de sujeción pierde fuelle y dejamos de tener la mochila apretada a nuestro gusto. Ello provoca que los bidones empiecen a rebotar (especialmente si van llenos), o los bastones, si es que los llevamos colgados en las asas. Esto ocurre en menor medida cuando la mochila va vacía... La goma, al estirarse cuando la tensamos fuerte, se hace más fina, por lo que no se queda tan anclada en el pasador. Por tanto, consideramos mejor otro tipo de cierre del ajuste, que haga que éste se quede inmóvil allá donde deseemos.

La rejilla de la espalda y asas están diseñadas para que el aire circule en el interior, evitando o retrasando la sudoración en esta zona por la acumulación de calor. Está muy bien trabajada, y en las temperaturas bajo la que la hemos probado -no mucho calor-, no hemos encontrado objeción alguna. Se trata de una doble capa de rejilla, creando en el medio de ambas un canal por donde pueda circular el aire, retrasando así la sudoración o simple acumulación del calor corporal.

Además del bolsillo situado en la parte trasera y que es impermeable, el tejido exterior de la mochila está revestido de un repelente al agua, con lo que al menos puede retrasar que se empape si lo que cae es una fina lluvia.

Resistencia / durabilidad

Resistencia / durabilidad

El tejido de gran calidad de la Camelbak Apex Pro nos ha permitido correr sin miedo a enganchones o roturas. No tiene aspecto de frágil o endeble, sino todo lo contrario: se ha mostrado contundente y con buena sujeción de la carga siempre, por más llena que la hemos llevado. El equilibrio entre elasticidad del tejido y robustez es todo un acierto.

Especial mención al deslizamiento de las cremalleras, que no se traban en ningún momento ni tampoco se han endurecido por la sal de nuestro sudor.

Después de todo el uso empleado, no observamos ningún hilo suelto ni desperfecto alguno, con lo que a priori se puede determinar una buena resistencia en general.

Y a pesar de los lavados – con agua fría-, el nivel de elasticidad de la mochila continúa intacto.

COMPARADOR

Vs.

Autor: Fernando Pérez

Fecha de publicación: 19/02/2026

TRAILRUNNINGReview