Black Diamond Sprinter

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VÍDEO ANÁLISIS


Black Diamond Sprinter

DATOS TÉCNICOS

  • Talla US Universal
  • Peso (gramos) 105
  • P.V.P 80,00 €

Introducción y descripción

Black Diamond no es una marca nueva en el mundo de la montaña. Desde 1957 lleva fabricando cualquier cosa que necesite el montañero de a pie. Desde productos para practicar la escalada o el esquí, donde son los reyes, hasta para hacer senderismo o correr por montaña. La calidad es una de sus señas de identidad y otra es el afán por mejorar continuamente. Son una compañía de usuarios, críticos con su trabajo hasta el extremo. Pero también son amantes de la naturaleza por encima de todo, y de gente así solo pueden salir cosas buenas.

El Black Diamond Sprinter es un frontal ligero que promete 42 horas de autonomía con la mínima potencia y 4 con la máxima. El haz de luz es capaz de alcanzar los 50 metros de distancia y tiene una amplitud más que aceptable. Aunque no se crean que es simplemente una linterna, porque ofrece otras funciones muy útiles a la hora de correr cuando el solo ya ha caído. Es el momento de desgranar cada una de ella y de comprobar si este frontal hace honor al nombre de la marca y es tan deseado como un diamante negro.

Construcción

Black Diamond ha diseñado este Sprinter de forma minamalista. Hay firmas que en pro de la funcionalidad se olvidan de la estética y crean frontales toscos, poco atractivos. Pero este no es el caso. Al sacar de la caja por primera vez el Black Diamond Sprinter te gusta lo que ves: una petaca delantera pequeña, de forma cuadrada, y una batería trasera que no abulta demasiado. Cada cosa ocupa el espacio que necesita. Es un frontal para correr, no para hacer espeleología.

La petaca trasera tiene dos luces, una para indicar el tiempo de autonomía y otra roja para que el corredor sea visto. Más adelante se hablará más a fondo las utilidades de esta luz. La delantera, que ilumina el camino, es de tamaño contenido. No estorba lo más mínimo aunque se vaya dando saltitos y no hace falta ponerse un tubular en la cabeza para evitar que se vaya bajando, como hacen muchos corredores.

A diferencia de otros frontales, este viene con dos tiras de ajuste; una lateral que rodea la cabeza por completo y otra vertical que la envuelve por encima. Si se precia, esta se puede quitar, pero no molesta en absoluto y mejora una sujeción ya de por sí muy buena. La cinta lateral tiene un ancho intermedio y se regula de forma sencilla en el lado derecho.

El Black Diamond Sprinter no es el modelo más ligero del mercado. Con 105 gramos se encuentra en el escalón medio. La mayoría del peso está en la petaca trasera que aloja la batería, recargable a través de un puerto USB. No lleva pilas, una ventaja. Los que sí utilizan crean la paranoia al usuario de quedarse sin pilas en cualquier momento y les obliga a llevar un repuesto en cada salida por si acaso. El Sprinter se carga en el ordenador, aunque es posible conectarlo a una toma de corriente, antes de la salida y ya está. Sin complicaciones ni visitas de última a la gasolinera.

Este modelo tiene protección al agua IPX4, es decir, que soporta la lluvia o salpicaduras pero no es impermeable. Si se mete en el agua por completo de forma prolongada acabará estropeado.

Fit y funcionamiento

El frontal no hace movimientos extraños ni da esos botes tan molestos durante la carrera. Las dos cintas de ajuste se fijan al contorno de la cabeza de manera ergonómica, no crean tiranteces. Un detalle que Black Diamond ha cuidado mucho en este Sprinter es el cable que une la luz con la batería. Sale de la parte derecha trasera a la delantera como si fuese un cable de teléfono antiguo. Así, al estirar las cintas el cable se desenrolla para no impedir el ajuste. Con esto, han conseguido que la conexión no abulte demasiado, sea estética y funcional.

La inclinación de la lámpara es regulable. Más o menos admite hasta unos 30º de inclinación, una horquilla que da de sobra para correr. El mecanismo para modificar el ángulo no puede ser más sencillo: una especie de tornillo pasante une la petaca delantera con su soporte y este es quien gira. Lo más interesante es que es sencillo ajustar la posición al correr, no hace falta pararse.

Una de las mejores características que tiene el Black Diamond Sprinter es la capacidad de regular la potencia del frontal. Con un primer toque se enciende al 75% de su capacidad, con un segundo llega al 100%. En cambio, si se mantiene pulsado el botón de encendido la potencia aumenta hasta el máximo y va disminuyendo progresivamente hasta que vuelve a llegar al tope. Es un ciclo contínuo. Es decir, si se sigue apretando el botón de encendido pasará lo mismo una y otra vez. En algunos frontales para bajar de intensidad es necesario apagarlos así que en este aspecto Black Diamond rompe con la competencia.

En carrera

Cuando enciendes el Black Diamond Sprinter por primera vez es como un disparo. Aprietas un botón ¡y pum! Un haz de luz nítido y amplio sale disparado de sus 200 lúmenes para iluminar el camino. No es un faro, pero la iluminación es buena en todo tipo de caminos. En zonas abiertas la amplitud del foco ayuda a tener una buena visión global del terreno. El haz de luz alcanza fácilmente los 50 metros pero no es tan potente como para encandilar a nadie a distancia.

La intensidad es tan variable que en el grado más bajo no es posible correr sin acabar contra un pino. A partir de ahí, si se va subiendo, sobre el 50% es posible ir por zonas no demasiado técnicas en caso de que haya que ahorrar batería. Para ir rápido y peligroso es recomendable utilizar el 100% de la batería, no porque no sea vea con menos potencia sino por seguridad.

La luz roja trasera es muy útil en situaciones de emergencia. Tiene tres modos: intermitente, intermitente rápido y fijo. Se activan pulsando una, dos o tres veces, respectivamente. Black Diamond ha pensado que no solo hay que ver sino también hace falta ser visto.También se puede utilizar con esta luz apagada.

Se nota que han diseñado este frontal para usarlo corriendo por la montaña. En en lateral de la luz delantera hay un pequeño sensor que con un simple toque eleva la potencia del frontal al máximo. Es un detalle muy bien pensado.

El Black Diamond Sprinter se maneja bien con guantes. Solo tiene dos botones y son lo suficientemente grandes como para manejarlos con las manos cubiertas y en carrera. El frontal, hecho para correr, no abulta demasiado. Como no tiene una gran batería, por proporciones, cabe en cualquier bolsillo de tamaño mediano. Es posible transportarlo en riñoneras y en mochilas sin ningún inconveniente,  ideal para entrenamientos y carreras cortas en las que se quiera ir ligero.

Accesorios

El único accesorio que lleva el Black Diamond Sprinter es el cable USB que sirve para cargarlo. Es recomendable usar el de la marca, pero con también se pueden usar otros para hacerlo. Una ventaja que tiene es que también se puede recargar en una toma de luz y no solo en el ordenador.

Autonomía

La autonomía del Black Diamond Sprinter es de 4 horas al máximo y de 42 horas al mínimo. Sin embargo, al rendimiento más bajo la luz que produce es insuficiente para correr. Las 4 horas de máximo son una garantía para carreras en las que haya que hacer un tramo de noche o entrenos nocturnos de corta o media distancia. La batería, cabe recordarlo, tiene un piloto que indica el nivel de carga en tres fases: verde, más del 50%; naranja entre el 25-50% y el rojo refleja que está por debajo del 25%.

Conclusiones

El Black Diamond Sprinter es un frontal ideal para entrenamientos, carreras en las que haya que hacer una parte a oscuras y pruebas de corta o media distancia. Es ligero, ergonómico y potente, pensado para correr.

Como puntos fuertes tiene la ventaja de que la intensidad de la luz se regula con facilidad. Si se mantiene el botón de encendido pulsado, la potencia del frontal aumenta progresivamente hasta el máximo y vuelve a disminuir después. Se puede repetir este proceso cuantas veces se quiera. Además, han incorporado un sensor en la lámpara delante que aumenta la potencia al 100% con un solo toque. En determinados momentos interesa tener ese plus de energía de manera rápida. Por ejemplo, al pasar de una zona sencilla a una técnica.

El haz de luz es amplio, se ve perfectamente a lo largo y a lo ancho en terrenos abiertos y zonas tupidas. Al máximo de intensidad la luminosidad es excelente, aunque la batería durará seis horas. Al mínimo, llegará a 42 según la marca pero la luz es insuficiente como para correr sin acabar contra un pino. La mejor opción es utilizar el 75% de la intensidad para alargar la batería sin perder visibilidad.

La luz roja trasera también es una ayuda. En situaciones de emergencia puede ser determinante tener un accesorio como este. Con sus tres posiciones (intermitente, intermitente rápido y fija) Black Diamond se asegura de que el corredor se vea a distancia.



PROS:

- Ligereza.

- Ajuste.

- Activado de máxima potencia rápido.

- Tamaño reducido.



CONTRAS:

- Nula visibilidad a la mínima potencia.

Grafica de iluminación vs tiempo

PUNTUACIONES

  • Ajuste9.0
  • Batería recargableSi
  • Cinta desmontableSi
  • Comodidad8.0
  • Facilidad de uso9.0
  • Luxes en la esfera7850.0 luxes
  • Lúmens (fabricante)200.0 lúmens
  • Niveles de potencia2.0
  • Número de leds1.0 leds
  • Número de pilas0.0
  • Petaca cinturónNo
  • Petaca delanteNo
  • Petaca detrásSi
  • Tiempo uso máximo fabricante42.0 horas
  • Tiempo uso máximo medido4.0 horas

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Sprinter - Black Diamond

Vs

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