SPRINTER 500

BLACK DIAMOND

DATOS TÉCNICOS

  • Peso --
  • Precio 75,00 €
  • Temporada SS21
  • Batería recargable Si
  • Cinta desmontable Si
  • Lúmens (fabricante) 500.0 lúmens
  • Orientación vertical Si
  • Petaca cinturón No
  • Petaca delante No
  • Petaca detrás Si

GALERÍA


CONCLUSIONES

Pros & Contras

PROS:

1. Sistema recarga de la batería - fácil y de carga rápida

2. Facilidad de uso - cambiar la intensidad de la luz y colocarlo en la cabeza es muy rápido

3. PowerTap - Ideal para conseguir más visibilidad en momentos complejos de forma rápida.

4. Led rojo - Extra de seguridad


CONTRAS:

1. No hay bolsa para guardarlo - sería ideal una para cuando tengamos que cargarlo en la mochila.

Conclusiones

El Black Diamond Sprinter 500 es un excelente frontal para aquellas salidas donde no tengamos muchas horas de noche por delante. Se ha convertido en una muy buena elección para aquellos días donde hemos salimos a primera hora de la mañana, o bien hemos previsto que se nos iba hacer de noche antes de acabar la ruta. También lo hemos llevado en la mochila durante la Buff Epic Trail 68K ya que era parte del material obligatorio y en ningún momento notamos ninguna molestia ni peso extra.

En la montaña nos ha sido un frontal útil y fácil de utilizar. Ha cumplido con creces las expectativas depositadas en el. No ha importado al ritmo al que hemos corrido, ni tampoco el terreno por donde hemos pisado, ya que la sujeción ha sido excelente siempre. El frontal no rebota y las tres cintas elásticas que forman la estructura del Black Diamond Sprinter 500 nos han funcionado a la perfección. Incluso en noches calurosas con mucha humedad.

Los 500 lúmenes de potencia máxima que nos ofrece son más que suficientes para movernos con comodidad y seguridad por cualquier tipo de terreno, ya que podremos verlo todo sin problema alguno. Senderos técnicos, ramas, troncos... no hemos tropezado con nada por falta de visibilidad. Además, hemos tenido un plus de seguridad gracias a los LED rojos.

La durabilidad de la batería no es suficiente para carreras de larga distancia, pero si para salidas de 4 horas de noche si sabemos regular bien la batería del frontal. La tecnología PowerTap ™ va a ser una gran ayuda para alargar la vida de la batería y también para tener seguridad de manera inmediata en aquellos puntos más críticos.


REVIEW

Construcción

Construcción

El frontal Black Diamond Sprinter 500 presenta una construcción muy eficaz para cuando corramos. Es un frontal que podríamos calificar de ligero, ya que pesa 123 gramos con la batería incluida. Hablaremos de ello más adelante, pero os podemos avanzar que no ha provocado rebote cuando hemos corrido a ritmos altos.

Una estructura de 3 cintas elásticas transpirables y muy cómodas son las encargadas de ajustar el Black Diamond Sprinter 500 a nuestra cabeza mientras corremos. Para aquellos que no quieran correr con la cinta más vertical, Black Diamond nos ofrece la posibilidad de quitarla. Nosotros hemos probado ambas opciones y es cierto que con ella tenemos un punto de sujeción superior.

En la parte trasera es donde llevaremos el 70% del peso dado que es el sitio donde tenemos la batería. La batería se carga directamente en la propia carcasa del frontal con un cable que nos incluye el propio (tipo micro USB) frontal cosa que nos ha parecido ideal para evitar acumular accesorios y también para poder cargarlo con powerbank si hacemos salidas de varios días. Además, la batería se puede extraer con facilidad y sustituir por tres pilas AAA.

El Black Diamond Sprinter 500 también incluye tres leds de color en la parte trasera que nos aporta un plus de seguridad. Esto puede parecer poco importante, pero nos ha gustado mucho, ya que le aporta un plus de seguridad muy útil tanto en zonas urbanas como en la montaña.

En la parte delantera, es donde encontramos el foco principal del Black Diamond Sprinter 500 que nos ofrece una potencia máxima de 500 lúmenes que nos podrá aguantar durante 2 horas máximo. El cabezal es ligero y ofrece un rango de movimiento suficiente para correr. Dos son los botones que nos ayudarán a elegir la potencia de la luz. Uno grande situado en la parte frontal es el que concentra la mayoría de funciones, mientras que la gran novedad se encuentra en la parte lateral derecha. Es el llamado PowerTap ™ que nos permitirá obtener la máxima potencia de foco de forma instantánea en caso de necesidad.

Otra característica muy importante, pero que acostumbra a pasar desapercibida por los corredores es el nivel de resistencia que tiene el frontal a la entrada de elementos sólidos y líquidos. El Black Diamond Sprinter 500 tiene una clasificación IPX4. ¿Y qué significa esto? No es impermeable pero nos ofrece un grado de protección suficiente en entrenamientos o carreras en condiciones climáticas adversas.

Fit y funcionamiento en carrera

Fit y funcionamiento en carrera

Rápido y sencillo. Así de fácil resulta colocarnos y ajustarnos el Black Diamond Sprinter 500 incluso en carrera. Todas las gomas elásticas llevan una pequeña hebilla que nos permite regularlas. Además, al ser elásticas tenemos un margen de cambio si por ejemplo llevamos una buff en la cabeza o una cinta para evitar que el sudor nos caiga en los ojos. Así de simple y sencillo. Nosotros no hemos tenido ningún problema a lo largo de la diferentes salidas ni hemos tenido que parar a reajustarlo a mitad del recorrido. Cabe decir que han sido salidas de 1h o 1h30 como máximo.

Uno de los aspectos que más nos ha gustado del Black Diamond Sprinter 500 ha sido la facilidad con la que podemos acceder a todas las opciones de iluminación que nos ofrece el frontal. En la parte trasera tenemos tres leds rojos que nos van a ofrecer seguridad. Estos tienen dos intensidades que las vamos a regular con un botón. Acceder a él es fácil y también hacerlo en carrera.

El foco principal tiene dos a partir de los cuales hemos podido controlar el funcionamiento del frontal. En la parte superior, hay un botón grande y de muy fácil acceso que nos permite apagar y encender el frontal. Eso se hace con solo presionar una vez. La reacción es rápida y no hemos tenido ningún fallo. El mismo botón permite regular la intensidad de la luz del frontal. Para ello, hay que encenderlo y mantenerlo apretado. La intensidad va a menos o a más hasta que al llegar a su máximo o mínimo hace un parpadeo para avisar de ello visualmente. Pasar del máximo al mínimo tarda unos 4/5 segundos. Con la cual, es algo rápida de hacer.

Una de las grandes novedades de este Black Diamond Sprinter 500 es el PowerTap ™. En la parte lateral derecha del foco, se encuentra un pequeño icono muy parecido un sol. No es ningún botón, pero si tocamos con el dedo allí se nos hará de día. Al colocar el dedo allí, el botón nos ofrece la máxima potencia de forma instantánea sin importar a qué intensidad lo llevábamos antes. Y cuando lo volvemos a presionar, nos vuelva a la intensidad que teníamos con anterioridad.

Este elemento ha sido muy útil en aquellos momentos donde nos hemos encontrado por un sendero más técnico y que, gracias a la máxima intensidad de luz, hemos podido sortear sin problemas ni perder tiempo en ello. También nos será útil en momentos de dudas por qué camino seguir o para ser vistos si se acerca un coche y vamos cerca de alguna carretera.

Es el primer frontal que hemos probado con esta funcionalidad y la verdad es que lo hemos utilizado más de lo que nos pensábamos. En momentos puntuales es de gran ayuda y permite movernos con más facilidad y seguridad por la montaña que es el objetivo principal de los frontales.

Accesorios y multi actividad

Accesorios y multi actividad

El Black Diamond Sprinter 500 no nos ha llegado con ningún accesorio. A parte del propio frontal, llega con el cable para cargar la batería de manera directa. Desde nuestro punto de vista, sería interesante tener una pequeña bolsa para poder llevarlo en la mochila mientras corremos y que estuviera protegido. Idealmente, esta seria impermeable.

Si pretendemos realizar otras actividades, el Black Diamond Sprinter 500 no es uno de los frontales que mejor nos vayan a ir. Creemos que en caso de necesitarlo una o dos horas (casi como emergencia) podría servirnos para acabar una ruta en bici que se nos haya alargado. O bien, para hacer la primera hora de esquí de montaña si es de noche. Ahora bien, como la batería va pegada a la cabeza la durabilidad se vería afectada si las temperaturas son bastante bajas.

Autonomía

Autonomía

Hemos aprovechado el caluroso mes de Julio para salir a correr de noche algunos días y evitar el calor que hace a las 9/10 de la mañana. Realmente, el Black Diamond Sprinter 500 nos ha sido útil para aquella hora u hora y media que hemos necesitado utilizarlo. Evidentemente, cuando la potencia ha sido la máxima esta nos ha durado dos horas máximo. Con lo cual, la autonomía máxima ha sido la misma que nos ha indicado el fabricante. Hay que tener presente que los test se han realizado en temperaturas nunca inferiores a los 18ºC, y la mayoría de baterías se ven afectadas por el frío.

En la parte posterior derecha, tenemos tres pequeños leds de color azul que son los encargados de informarnos del estado de la batería.

Resistencia y durabilidad

Resistencia y durabilidad

Después de las diferentes salidas realizadas con el Black Diamond Sprinter 500 no hemos notado que ningún componente ni funcionalidad se hayan visto afectadas de ninguna manera. La elasticidad de las gomas sigue siendo la misma y nos permite llevar el frontal en la cabeza sin ningún problema.

El foco sigue iluminando con la misma intensidad y la batería nos ofrece la misma durabilidad. De momento no hemos notado ninguna bajada en el rendimiento de ninguno de los dos componentes. Y tampoco vemos que los cables que conectan la batería con el foco se hayan visto afectados por nuestro uso.

El Black Diamond Sprinter 500 sigue intacto. Un pequeño detalle importante es la tapa que lleva el puerto USB del frontal. La construcción es excelente, se adapta con perfección al puerto y evita la entrada de polvo y/o líquido de manera que no lo daña. Muchas veces nos hemos encontrado que cuando no se pone atención a estos pequeños detalles, la durabilidad del accesorio queda dañada. Imaginad que lo llevamos en la mochila y se nos derrama un gel o un poco de agua y el puerto USB no se encuentra bien protegido. Al no llevar funda esto nos podría dañar el frontal.

COMPARADOR

Vs.

Autor: Pol

TRAILRUNNINGReview