RAVEN BOOST

ADIDAS

GALERÍA

DATOS TÉCNICOS

  • Peso 277 g
  • Precio 0,00 €
  • Temporada FW15

VÍDEO




CONCLUSIONES

Primeras sensaciones



El diseño de las Adidas Raven Boost es un tanto retro. En este modelos son principalmente negras, recuerdan a las botas de fútbol de antaño, de estilo modesto. Vistas sobre el suelo tiene forma de arca, la parte delantera y trasera se elevan y dan esas sensación. No llegan a ser unas Hoka, pero se parecen. La suela también dista de ser normal: es redondeada por los bordes. Se mete hacia la media suela creando un efecto de redondeo.
La primera vez que se coge la zapatilla para ponérsela enseguida se fija en lo amplia que es la horma y la lengüeta. Estamos acostumbrados a ver hormas anchas en modelos de ultra trail, pero pocos tienen una lengüeta así. Sin embargo, a pesar de esto, cuesta un poco meter el pie. Hay que abrir casi al máximo los cordones para hacerlo con comodidad. Tanto es así, que se puede llegar a creer que se está equivocado de talla.
Cuesta que el pie entre, hay que hacer un poco de juego y tirar de la lengua que sobresale del talón para que encaje. Una vez que esto se consigue, es el momento de pisar sobre el Boost™. No parece nada especial, pero cuando se empieza a caminar las cosas cambian: este innovador material de una sensación muy cómoda. Si se pisa con los talones para forzarlo las sensaciones son las mismas.
En el pie, las Adidas Raven Boost™ se notan ligeras, aunque sin excederse. Pesan 277 gramos en la talla 7.5 (US), que no está mal para ser unas zapatillas ideadas para la larga distancia, pero que no es nada del otro mundo. La liviandad no es su característica principal.

Introducción



A principios de año, Adidas presentó por todo lo alto un nuevo tipo de tecnología para hacer zapatillas. El Boost™ entró en la vida de los corredores de golpe y sin disculparse. La marca alemana quería romper el mercado; no se cortó un pelo, dijo que sus Ultra Boost™ eran las mejores zapatillas del mundo. Eso sí, para correr por asfalto, porque no sacó ningún modelo para montaña. Sin embargo, este temporada de otoño-invierno el Boost™ ha llegado al trail.
Este compuesto reactivo se ha incorporado hasta en cuatro modelos. El que nos ocupa, el Raven Boost™ se diferencia bastante de sus antecesores. Es totalmente nuevo: cambia el diseño, los colores, la amortiguación y tiene el Boost™ muy presente. De hecho, es lo que más destaca. Además, al levantar la plantilla, se puede ver este material a través de una abertura en el fondo de la zapatilla, y en la suela también hay rendijas por las que se ve. Adidas ha pasado muchas horas en el laboratorio para crear algo nuevo y revolucionario. Qué menos que sea enseñarlo.
Pero esto no es todo, las Adidas Raven Boost vienen con otras tecnologías, como el Adiwear. La suela, además, es de la casa Continental, que aparte de hacer neumáticos, fabrica las herraduras de muchas zapatillas de Adidas. Suelen ser muy duraderas, así que junto con el Boost™ y el upper reforzado, estas Adidas Raven Boost™ prometen aguantar muchos kilómetros. El campeón Luis Alberto Hernando ya les ha sacado el jugo en varios ultra trails, pero ahora nos ha llegado el turno a nosotros.

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REVIEW

Mediasuela

Mediasuela



Adidas ha elegido un drop tradicional para las Adidas Raven Boost™. La diferencia de altura entre el talón y la puntera es de 10 mm, una medida estándar que asegura llegar a un público mucho más amplio y que en la larga distancia será menos exigentes con la técnica de carrera del corredor.
El punto de flexión de la zapatilla está bien localizado en la zona del metatarso. Justo donde este empieza la suela se dobla fácilmente para luego volver a su sitio con un rebote rápido. Esto ayuda a que la pisada sea más eficaz; al tocar el suelo con el metatarso, la zapatilla empuja hacia adelante, lo que se agradece yendo a ritmos vivos.
La amortiguación de la parte delantera, que no es de Boost™ sino de un tipo de EVA más duro, absorbe perfectamente el estrés. Se entiende que esta diferencia entre materiales es por conseguir un precio contenido y porque por montaña, quizá no sea necesario uno tan absorbente en toda la media suela.
Donde sí que han puesto, y mucho, es en la parte trasera. Es cierto que es una zapatilla destinada a correr durante horas, pero la cantidad de Boost™ es excesiva en la amortiguación trasera. Un corredor ligero, como es el caso del probador, siente que sobra alguna que otra capa. Sin embargo, esto tiene su lado positivo, no hay que ocultar que cuando el cansancio aprieta o se apoya el talón en una bajada esta amortiguación extra ayuda. Es como pisar sobre un colchón.
La sensibilidad del terreno no es gran cosa. La amortiguación junto con la firme suela Continental hacen que se pierda esa sensación de notar el suelo, pero a cambio nos ofrece seguridad ante la posibilidad de pisar una piedra afilada o de canto.
El upper está reforzado por las míticas tiras que forman en logo de Adidas, una opción funcional a la par que estética. La zona de la puntera también está protegida con un plástico duro que se prolonga para cubrir el dedo gordo. Otras marcas también han empezado a aplicar esta solución para proteger al dedo más expuesto del pie.

Lengüeta

Lengüeta



La lengüeta es una parte distintiva de estas renovadas Raven. Es notablemente distinta de lo que Adidas había hecho hasta ahora en sus zapatillas; es ancha en la parte de arriba, más de lo habitual. Estéticamente el resultado final no está muy logrado, aunque para gustos… No es demasiado acolchada, pero tiene el material suficiente para que no se note la presión al tensar los cordones de atado rápido. Este sistema es cómodo y sencillo, así que es un acierto que lo haya incorporado. A algunos corredores no les hace gracia, pero en lo que respecta a estas Adidas Raven Boost™ es el complemento perfecto.
El tensor tiene un botón que hay que presionar para poder tensar los cordones. De esta forma, el ajuste permanece cuando el corredor se pone la zapatilla y suelta el tensor, que se guarda en el bolsillo de la lengüeta.

Sujeción

Sujeción



Dentro de la zapatilla hay espacio para mover los dedos, algo que aporta un plus de comodidad. La sujeción es buena, el pie no se mueve hacia los lados ni hacia adelante o atrás. El pie va en su posición en todo momento cuando se corre.
Uno de los problemas del Boost™ es su escasa estabilidad. Es un material tan reactivo que se vuelve inestable. Es como pisar sobre unos muelles. Sin embargo, Adidas ha sabido dar la forma exacta a las Adidas Raven Boost™ para minimizar todo eso y dotarles de estabilidad. En terrenos fáciles son una maravilla y cuando el camino se vuelve más tortuoso responden igual de bien, aunque el taqueado les resta confianza en zonas de mucha roca.
El talón tiene un acolchado medio, ni es mucho ni es poco. Lo justo. Aún así, es el necesario para sentirse cómodo. En todo el periodo de prueba nunca ha aparecido una rozadura en esta zona. Ni siquiera ha habido un amago de yaga.
Las Adidas Raven Boost™ no tienen ningún tipo de ayuda para la pisada, por lo que son ideales para corredores neutros. El tipo de paso que mejor se ajusta es el de un corredor que talonee regularmente o que lo haga por culpa del cansancio. Los que entren de metatarso también podrán usarla, pero les sobra –se insiste una vez más- algo de Boost™. En cambio, esto las hace útiles para entrenar varias veces por semana o para salidas largas. Una cosa por la otra.

Acabados

Acabados



Las AdidasRaven Boost™ están perfectamente ensambladas. Se nota la experiencia de Adidas y su empeño por ofrecer productos de calidad. También han protegido al corredor en cualquier flanco. El upper está reforzado con un material más denso que el resto, y en la zona de los dedos han puesto un plástico flexible, lo que alarga la vida útil de la zapatilla.
No se da mucha importancia a la plantilla de un calzado deportivo, se suele obviar, pero la de las Adidas Raven Boost™ no es como el resto. No es que destaquen por ser espectaculares, sino por el mero hecho de ser más gruesas de lo habitual. Tienen unos milímetros de más, lo que les aporta un punto de amortiguación extra.
En el talón la plantilla sube hacia arriba para crear un tacto suave; dan ganas de usarla en el día a día. Aunque el material del que está hecha no tiene control antibacteriano alguno, se trata una EVA modelada al uso, al menos en esto.

Impermeabilidad / Transpirabilidad

Impermeabilidad / Transpirabilidad



El material aislante que cube parte del upper es impermeable, aunque no del todo efectivo: la puntera, la lengüeta y el borde de la caña están desprotegidos, y si el agua entra no saldrá por culpa del tejido impermeable.
Un ejemplo claro: si corremos entre hierbas mojadas o con rocío, el agua no entrará, pero si pisamos un charco sí, y tardará en secarse.

Suela

Suela



La suela Continental es uno de los puntos fuertes de las Adidas Raven Boost™. En total, hay 65 tacos dispuestos a agarrar en cualquier sitio. En terrenos sueltos donde se necesita un buen agarre para apurar en las curvas la suela da unas prestaciones muy altas. A pesar de tener un taqueado amplio y agresivo, el barro no se acumula, sino que se va soltando por el camino con facilidad.
Los tacos son resistentes, duros, pero pierden un poco de agarre en roca. Este es el terreno en el que peor van las Raven, aunque en el asfalto también son fastidiosas. La dureza, prominencia y cantidad de taqueado hacen que en cuanto se pise el asfalto, se pierdan las buenas sensaciones del trail.
El problema es que los tacos hacen un ruido incómodo sobre superficies duras. De hecho, si se hace una prueba en casa, el vecino podría pensar que se está haciendo claqué. Además, al no ceder ante el asfalto -por su dureza- dan la sensación de ser algo inestables. Es como estar encima de una plataforma que nos separa del suelo.
Sin embargo, teniendo en cuenta que en las carreras por montaña el porcentaje de asfalto no suele ser elevadi, es un detalle a valorar, pero que se podría pasar por alto.

Durabilidad

Durabilidad



Kilómetros y kilómetros. Eso es lo que prometen las Adidas Raven Boost™. Han sabido unir en una zapatilla rendimiento y durabilidad. La estructura está hecha para aguantar horas de senderos y montañas inhóspitas. Los refuerzos hacen que sea difícil que se rasgue el upper con una rama o zarzas y la suela de la casa Continental promete resistir durante muchos tiempo. Tras algo más de 200 Kilómetros sigue como nueva. Los tacos traseros están intactos.

Conclusiones

Conclusiones



Las Adidas Raven Boost™ están dirigidas a un grupo amplio de corredores. Se sentirán cómodos con ellas deportistas de la talla de Luis Alberto Hernando y otros muchos más terrenales. Son ideales para entrenamiento y para competir en un ultra trail, y no solo en uno, sino en varios. La durabilidad es la cualidad principal de las nuevas Raven. Es posible que para corredores ligeros haya Boost™ de sobra, pero para el resto, será genial.
Este material es un gran aliado para los que pisen de talón o que modifiquen la técnica de carrera con el paso de los kilómetros. En los descensos, esta innovación de Adidas ayuda a que el pie no se quede encallado en la tierra, sino a que salga hacia adelante para correr con más fluidez.
Estéticamente no llaman la atención. No es amor a primera vista lo que se siente al ver las Adidas Raven Boost™. Hay un modelo de color naranja que resulta más atractivo, pero este, principalmente negro, no es precisamente bonito. No por el negro, sino por la forma de la zapatilla.
En el asfalto es donde flaquean: el taqueado prominente y duro genera un ruido molesto al pisar que crea inseguridad en el corredor.

PROS:
Mediasuela de Boost™: el material de Adidas proporciona una respuesta con el terreno eficaz y favorece la transición de la pisada.
Suela Continental: es uno de los mejores aspectos de las Adidas Raven Boost™. La suela tiene una durabilidad prolongada. En la mayoría de terrenos agarra y con nota.
Atado rápido: este sistema da un extra de comodidad que se agradece a la hora de quitar y poner la zapatilla.
Anchura de horma y puntera: la gente que tenga los pies anchos se sentirá cómoda con las Adidas Raven Boost™.
Durabilidad.

CONTRAS
Estéticamente poco atractivas.
Malas sensaciones en asfalto.
Poca capacidad para evacuar el agua.

Autor: Bryan