GALERÍA
CONCLUSIONES
Pros & Contras
"Una forma diferente y práctica de meter muchos carbohidratos."
PROS:
46 g de carbohidratos por unidad: una cantidad elevada que facilita alcanzar ingestas altas de carbohidratos por hora.
Formato gominola: permite variar respecto a geles y bebidas, algo que agradecemos especialmente cuando llevamos muchas horas corriendo.
Fácil de masticar: la textura está bien conseguida para poder comerla durante el esfuerzo sin necesidad de detenernos.
Se puede fraccionar: no tenemos que consumir los 60 g de una sola vez y podemos repartirla durante diferentes momentos de la carrera.
Diferentes opciones: cuatro sabores y composiciones ligeramente diferentes, destacando los 250 mg de sodio del caramelo salado y los 100 mg de cafeína de la cereza.
Glucosa + fructosa: la proporción 10:8 está pensada para facilitar estrategias con ingestas elevadas de carbohidratos.
CONTRAS:
Ocupa más que un gel: si necesitamos transportar muchas unidades durante una ultra, el volumen empieza a notarse.
El calor puede afectar al formato: al tratarse de una gominola, debemos vigilar dónde la transportamos en carreras con temperaturas elevadas.
Hay que controlar la versión con cafeína: los 100 mg de la opción de cereza deben contabilizarse dentro del consumo total de cafeína que tengamos planificado.
Conclusiones
"46 gramos de carbohidratos que entran mucho mejor de lo que parece."
Las 226ERS High Fructose Gummy Bar 60g son una alternativa muy interesante para aquellos corredores que buscan meter una cantidad importante de carbohidratos durante entrenamientos y competiciones, pero que no quieren depender exclusivamente de geles y bebida energética durante muchas horas.
Y aquí tenemos el primer dato importante: cada barrita de 60 g aporta 46 g de hidratos de carbono. Es decir, nutricionalmente no estamos hablando de la típica gominola que vamos picando simplemente para cambiar el sabor de boca. Es una fuente de energía bastante concentrada que podemos integrar perfectamente dentro de una estrategia nutricional de carrera.
La fórmula utiliza una proporción 10:8 de glucosa y fructosa, recurriendo así a carbohidratos que utilizan diferentes mecanismos de transporte intestinal. El objetivo es favorecer la absorción y oxidación de carbohidratos durante esfuerzos prolongados y, sobre todo, facilitar estrategias nutricionales que superen los clásicos 60 g de carbohidratos por hora.
Pero más allá de los números, uno de los aspectos que más nos gusta es el formato. Después de varias horas alternando gel tras gel, introducir algo que podamos masticar se agradece muchísimo. La textura es suficientemente blanda como para poder comerla mientras seguimos corriendo y tampoco necesitamos tomarnos los 60 g de una vez. Podemos dividirla e ir consumiéndola progresivamente.
Además, tenemos cuatro sabores: lima, plátano, caramelo salado y cereza. Los tres primeros permiten cambiar bastante el registro respecto al típico sabor extremadamente dulce que podemos acabar aborreciendo después de varias horas. El caramelo salado, además, aumenta el aporte de sodio hasta los 250 mg, frente a los 100 mg de lima y plátano. La versión de cereza juega otra carta interesante para competición, ya que incorpora 100 mg de cafeína.
En cuanto a transportabilidad, el formato es bastante compacto y podemos llevar varias unidades en una mochila, cinturón o chaleco sin demasiados problemas. Evidentemente, sus 60 g ocupan más y pesan más que un gel convencional, pero a cambio tenemos un producto que podemos fraccionar y consumir poco a poco.
Nos parecen especialmente interesantes para trail running y larga distancia, donde pasar muchas horas comiendo exactamente lo mismo puede acabar siendo uno de los mayores problemas de nuestra estrategia nutricional. No necesariamente sustituiríamos todos los geles por estas gominolas, pero sí nos parecen una muy buena herramienta para combinarlos y conseguir esos 80, 90 o incluso más gramos de carbohidratos por hora sin depender siempre del mismo formato.
En definitiva, las 226ERS High Fructose Gummy Bar consiguen algo bastante sencillo pero muy útil: meter 46 g de carbohidratos en un formato fácil de comer, agradable de masticar y sencillo de gestionar durante la actividad. Para nosotros, su principal virtud está precisamente ahí: energía de verdad en formato gominola.
REVIEW
Transportabilidad
"Compacta y fácil de guardar, aunque ocupa más que un gel."
Transportabilidad
"Compacta y fácil de guardar, aunque ocupa más que un gel."
Una de las ventajas de las 226ERS High Fructose Gummy Bar es que resulta bastante sencillo encontrarles sitio dentro de nuestro material de carrera. El envase es compacto y plano, así que podemos llevarlas tanto en los bolsillos delanteros de un chaleco como en un cinturón de hidratación o incluso en determinados bolsillos del pantalón.
Eso sí, hay que tener en cuenta que estamos hablando de una barrita de 60 g. Si comparamos directamente una unidad con un gel convencional, evidentemente ocupa algo más y también pesa más. En una salida de dos o tres horas esto tiene poca importancia, pero si queremos transportar muchas unidades durante una ultra, tendremos que organizar bien el espacio.
La ventaja es que cada unidad aporta nada menos que 46 g de carbohidratos, así que tampoco necesitamos cargar con una cantidad exagerada para conseguir un aporte energético importante.
Además, podemos abrirla y consumirla progresivamente. Esto nos permite adaptar bastante bien la cantidad a nuestra estrategia nutricional: podemos comernos la barrita completa o dividirla en diferentes tomas durante una hora.
Quizás el único punto que debemos vigilar es el calor. Estamos ante una gominola y la propia marca recomienda conservarla por debajo de 25 ºC, evitando la exposición directa al sol y los cambios importantes de temperatura. En carreras especialmente calurosas será interesante colocarla en una zona relativamente protegida de nuestra mochila o cinturón.
Toma
"Masticar también se agradece después de muchas horas de geles."
Toma
"Masticar también se agradece después de muchas horas de geles."
Para nosotros, este es uno de los grandes argumentos de las High Fructose Gummy Bar. Sobre el papel podemos hablar de glucosa, fructosa, absorción o gramos de carbohidratos, pero cuando llevamos muchas horas corriendo aparece otro factor igual de importante: estar hasta las narices de tomar geles.
Aquí el formato gominola tiene mucho sentido.
La textura es blanda y fácil de masticar incluso mientras estamos en movimiento. No tenemos esa sensación líquida o viscosa de un gel y, al tener que masticar, cambia completamente la experiencia. En una ultra, introducir diferentes texturas puede ayudarnos muchísimo a mantener nuestra estrategia nutricional cuando empiezan a aparecer la saturación de sabores dulces y las pocas ganas de seguir comiendo.
Tenemos además cuatro sabores: lima, plátano, caramelo salado y cereza. Esto también permite alternarlos durante una carrera y evitar estar tomando exactamente el mismo sabor durante seis, ocho o diez horas.
Hay dos versiones especialmente interesantes por su composición. El caramelo salado aporta 250 mg de sodio, frente a los 100 mg de lima y plátano, por lo que puede encajar especialmente bien en condiciones de calor o elevada sudoración dentro de una estrategia de hidratación correctamente planificada.
Y atención con la cereza, porque incorpora 100 mg de cafeína. Aquí sí tendremos que contabilizarla dentro de nuestra ingesta total de cafeína durante la carrera y no tratarla como si fuese simplemente otra gominola más.
Lo mejor es que no necesitamos consumir los 60 g de golpe. Podemos darle un mordisco, guardarla y seguir comiendo posteriormente. Esto nos parece especialmente práctico para repartir sus 46 g de carbohidratos a lo largo de nuestra planificación.
Rendimiento
"46 gramos de carbohidratos en un formato muy fácil de integrar en carrera."
Rendimiento
"46 gramos de carbohidratos en un formato muy fácil de integrar en carrera."
Aquí está realmente la razón de ser de las 226ERS High Fructose Gummy Bar. Cada unidad aporta 46 g de hidratos de carbono, una cantidad suficientemente elevada como para tener un peso importante dentro de nuestra estrategia nutricional.
La fórmula utiliza una relación 10:8 de glucosa y fructosa. ¿Por qué combinar ambas? Porque utilizan diferentes transportadores intestinales, lo que permite aumentar la cantidad de carbohidratos que nuestro organismo puede absorber y oxidar durante el ejercicio prolongado frente a depender de una única fuente.
Esto cobra especial importancia cuando buscamos ingestas superiores a 60 g/h, algo cada vez más habitual en larga distancia y especialmente entre corredores que buscan mantener un rendimiento elevado durante muchas horas.
Por ejemplo, una sola High Fructose Gummy Bar ya nos aporta 46 g. A partir de ahí podemos completar nuestra estrategia con bebida, geles u otros productos hasta alcanzar la cantidad de carbohidratos por hora que tengamos planificada y, sobre todo, que hayamos entrenado previamente.
En carrera, precisamente lo que más valoramos es que permite seguir metiendo carbohidratos sin tener la sensación de estar tomando otro gel más. Conforme pasan las horas, esta variedad de formatos cobra cada vez más importancia.
No estamos ante un producto milagroso que vayamos a tomar y automáticamente nos haga correr más rápido. Su rendimiento está en permitirnos mantener un aporte elevado y constante de carbohidratos durante muchas horas de una forma relativamente sencilla y agradable.
Y como siempre decimos con nutrición: hay que entrenarlo. Si queremos consumir 80, 90 o más gramos de carbohidratos por hora el día de una competición, debemos haber acostumbrado previamente nuestro sistema digestivo a esas cantidades durante los entrenamientos.
COMPARADOR
Vs.
Autor: Joan Solanas
Fecha de publicación: 01/10/2026