VAPORAIR

NATHAN

DATOS TÉCNICOS

  • Peso 273 g
  • Precio 129,95 €
  • Temporada FW15
  • Capacidad 7.0 litros
  • Capacidad extendida en litros 7.0 litros

GALERÍA


CONCLUSIONES

Primeras sensaciones y construcción

Lo primero que llama la atención de la Nathan VaporAir es su colorido. En azul eléctrico y amarillo fluorescente, no pasa desapercibida para nadie. Pero tampoco pasa desapercibida la cantidad de bolsillos de fácil acceso en carrera de que dispone, tanto en la parte frontal como en la lateral. También en la parte trasera, se aprecia rápidamente que los bolsillos nos proporcionarán una gran capacidad de almacenaje. La podréis encontrar en diferentes tallas (XS, S/M y L/XL) así que es importante que os la probéis para hacer una buena elección. Con sus 273 g en la talla S/M, no es una mochila de las más ligeras del mercado, pero bueno, este peso se justifica por su gran capacidad, pues se trata de una mochila de 7L. De estos 7L, 2L los ocupa la bolsa de hidratación, que es opcional. Si sois de los que vais más a gusto con botellines en la parte delantera, también tendréis esa posibilidad pues la VaporAir dispone de porta-bidones delanteros.
La Nathan VaporAir tiene una construcción muy ergonómica y eso se nota nada más ponértela. Resulta muy cómoda y su ajuste es muy sencillo gracias a dos clips en la parte frontal. Estos clips están unidos a la mochila por unos railes que nos permiten regularlos en altura en cuatro puntos, dos en cada lado, de forma que consiguen un ajuste perfecto. Las cintas a las que van unidos los clips son elásticas, de forma que no nos darán sensación de compresión a pesar de llevarlas bastante tirantes. Una vez ajustados los clips frontales, en función de la carga que llevemos en la mochila, dos cintas regulables, colocadas a la altura de los hombros, nos permiten ajustar más o menos la carga contra nuestra espalda, evitando de esta forma los rebotes. Esto resulta realmente útil si corremos con la bolsa de hidratación, pues conforme se vaya vaciando podremos ir comprimiendo la mochila gracias a estas cintas, de forma que la bolsa quede perfectamente ajustada y no se balancee con el movimiento. Sin ser una mochila excesivamente ligera, una vez colocada te olvidas prácticamente de que la llevas. Además, sus 7L de capacidad dan para mucho!
Por otra parte, las partes en contacto con nuestro cuerpo están fabricadas en un mesh muy transpirable que evita la sensación de calor que nos daría ponernos un chaleco en un día cálido. Además, en carrera, también evitará una sudoración excesiva. Las cintas de los hombros son agujereadas para facilitar la transpiración y evitar el aumento de peso. La parte trasera en contacto con nuestra espalda es ligeramente acolchada evitando de esta forma las molestias que podría ocasionarnos algún elemento rígido que transportáramos. En su conjunto, resulta una prenda comodísima que no dudaremos en ponernos aunque el día sea muy cálido.
La mochila está fabricada en un 60% de nylon y un 40% de poliéster. Desconocemos si dispone de tratamiento bactericida pero, gracias a su buena transpiración, seca muy rápido y los malos olores tardan bastante en aparecer. La hemos lavado una vez (a mano, como recomienda el fabricante) y la mochila ha quedado como nueva. Ni siquiera las cremalleras han acusado el lavado, pero eso sí, hemos tenido cuidado de aclarar muy bien la mochila para evitar que restos de jabón se sequen en ellas y dificulten su funcionamiento.

Introducción

Sin tratarse de una de las marcas punteras del Trail Running, cada vez se van dejando ver más en las carreras de montaña del territorio español. Seguramente, si a un corredor le preguntamos si conoce la marca Nathan, muy probablemente la asociará a mochilas. Y es que la firma norteamericana, es cada vez más visible en Europa gracias a sus mochilas de hidratación, siempre muy vistosas y atractivas.
Especializada en accesorios para correr (mochilas, cinturones de hidratación, reflectantes, frontales, etc…), Nathan nos sorprende en esta ocasión con su mochila tope de gama para el Trail Running, la Nathan VaporAir, una versión mejorada y aligerada de la versión anterior (Nathan VaporCloud). De tamaño más reducido que su predecesora (7L vs 11 L), pero con la misma capacidad de hidratación (2L), seguramente ha llegado para hacer las delicias de los corredores de larga distancia que practican carreras ultra de hasta 48 h de duración.

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REVIEW

Sistemas de hidratación

Sistemas de hidratación

La Nathan VaporAir nos permite hidratarnos tanto empleando la bolsa de hidratación trasera, como empleando botellines en la parte delantera.
La bolsa de hidratación trasera tiene una capacidad de 2 L y está fabricada por la misma firma americana. El tubo se quita y pone fácilmente, simplemente ejerciendo una cierta presión y eso nos permite una cómoda limpieza, tanto de la bolsa como del tubo. La bolsa va colocada en uno de los compartimentos traseros, el más próximo a nuestra espalda. Esto que constituye una ventaja para evitar los rebotes, se convierte en un inconveniente para mantener el líquido fresco, pues se va calentando con nuestro propio calor corporal. El compartimento donde va colocada la bolsa de hidratación va siempre abierto, de forma que a la hora de repostar, lo haremos fácilmente y sin necesidad de sacar la bolsa. La bolsa va asegurada con un pequeño velcro para asegurar que mantiene su posición y no se va para abajo conforme se vacía. Para llenar la bolsa, sacamos el pasador longitudinal superior y queda completamente abierta. El tubo lo sacaremos hacia arriba y lo pasaremos por una cinta colocada en el hombro. A continuación, el extremo donde va colocada la tetina, lo colocamos en la posición apropiada gracias a un clip magnético que va fijo en la mochila. En caso de que la longitud del tubo no sea la idónea, simplemente podemos quitar la boquilla, cortarlo y volverla a colocar. La boquilla es la típica tetina que tenemos que morder para que salga el líquido, con la peculiaridad de que girándola un cuarto de vuelta la podemos abrir o cerrar, para más seguridad. Si dudáis si compraros la bolsa de hidratación o no, sólo comentaros que, otras bolsas de hidratación de la competencia, tienen una configuración muy parecida y son perfectamente compatibles. El único inconveniente es que no dispondréis del imán para que el tubo quede colocado en su sitio, pero seguro que sois capaces de ingeniaros algún apaño para ello.
Como comentábamos, con la Nathan VaporAir también podemos llevar botellines delanteros. La ventaja es que ganamos 2 L de capacidad en la parte trasera y que siempre sabremos en todo momento la cantidad de líquido que nos queda. Además, el acceso en carrera es perfecto y es más sencillo llenarlos una vez lleguemos al avituallamiento. El inconveniente es que la capacidad de transportar líquido queda reducida de 2 L a aproximadamente 1 L. La mochila no se vende con los botellines delanteros, por tanto, tendremos que buscar los que mejor se ajusten. Seguramente Nathan vende los botellines idóneos (los Tru-Flex de 650 mL son los que recomiendan) pero nosotros la hemos probado con botellines de ciclista de 0.5-0.6 L y, aunque estos quedan muy bien sujetos en sus compartimentos, el hecho de que sean tan voluminosos resulta un poco incómodo. También hemos probado ‘Soft-flask’. En este caso, no podremos llevar botellines de 0.5 L ya que, el bolsillo es bastante bajo y estos acaban saliéndose por arriba. Sin embargo los ‘soft-flask’ de 0.33 L funcionan muy bien, pues quedan perfectamente confinados en los bolsillos y no tenemos riesgo de perderlos, sobre todo si tomáis la precaución de ajustar la goma superior del bolsillo para que éste quede más cerrado. En cuanto a otro tipo de botellines, podéis experimentar y ya veréis que hay bastantes que se adaptan muy bien, como por ejemplo un simple botellín de agua de 33 cc.

Compartimentos y extras

Compartimentos y extras

Para ser una mochila de 7L, la Nathan VaporAir tiene una enorme capacidad de almacenamiento, sobre todo si la empleamos sin la bolsa de hidratación que nos reduce en 2 L la capacidad del compartimento principal trasero. Dicho compartimento no es accesible en carrera y lo emplearemos para guardar aquellas cosas que no necesitemos durante la marcha. Se compone de dos partes bien diferenciadas. La más interna consta de otros dos compartimentos, separados por una fina capa de material textil, accesibles desde la parte superior y que no llevan cremallera para cerrar. El más próximo a nuestra espalda está pensado para poner la bolsa de hidratación y el más alejado es ideal para guardar alguna prenda o material obligatorio que no creamos necesario emplear en carrera. Por ejemplo, guardar la manta térmica y la chaqueta con membrana es una idea que se nos ha ocurrido y que nos sirve para aislar un poco el compartimento más exterior, evitando que entre la humedad producida por nuestro sudor. El compartimento más externo tiene acceso gracias a una cremallera lateral que lo abre longitudinalmente y, aunque no es impermeable, la parte externa tiene cierta repelencia al agua. En este bolsillo podemos guardar desde un cortavientos a unos guantes, una gorra o un buff. Lo que hemos echado un poco de menos es la presencia de algún pequeño bolsillo interno que nos permita guardar alguna elemento pequeño, como un MP3, un frontal, las pilas de repuesto o un móvil, sin que este se pueda desplazar por el interior del bolsillo principal. En la parte exterior de este bolsillo, una goma que se cruza de izquierda a derecha y de abajo a arriba, nos permite colocar alguna prenda que nos acabemos de quitar y que sea posible que volvamos a necesitar en breve. No es fácil ponerla nosotros mismos pero siempre podemos pedir ayuda a un compañero. Una precaución si empleamos esta goma para colocar una chaqueta o similar es que nos tapará el reflectante trasero.
Todas las cremalleras de la Nathan VaporAir llevan una pequeña cinta colgando del carro que nos permite un más fácil acceso, incluso con guantes o las manos frías.
En cuanto a los bolsillos exteriores accesibles en carrera, que son a los que más importancia damos, podemos decir que esta mochila está muy bien servida. Si empezamos por los tirantes, nos encontramos con dos bolsillos grandes porta-bidones. Estos bolsillos tienen en la parte superior una goma y un mosquetón que evita que el bidón pueda salirse durante la carrera. Además, en la parte exterior de estos bolsillos, otro pequeño bolsillo, de malla elástica en el derecho y de un material menos permeable en el izquierdo, nos permite transportar algo pequeño como un par de geles o barritas. El inconveniente de cargar mucha cosa en estos pequeños bolsillos es que, si el botellín es de grandes dimensiones, una vez lo saquemos tendremos dificultades para volverlo a poner en su lugar sin sacar primero los geles o las barritas. Además, en la parte superior del tirante izquierdo tenemos un bolsillo alargado de malla elástica de gran capacidad. Nos permite transportar varios geles o barritas, el móvil o incluso una pequeña cámara de fotos o las llaves. A su vez, en el tirante derecho, un pequeño bolsillo impermeable, que cierra mediante un velcro, está pensado para transportar las pastillas de sales y evitar que estas se humedezcan. Podemos corroborar que funciona muy bien y que resulta muy cómodo.
Finalmente, en la parte lateral, y también accesibles en carrera, otros dos bolsillos elásticos de tamaño medio con cremallera, nos permitirán transportar tanto alimentación como alguna pequeña prenda de abrigo, como un gorro o unos guantes.
Todos los bolsillos, excepto el pequeño para las pastillas, son permeables y en caso de lluvia drenan bien el agua y se secan rápidamente.
Para transportar los bastones, la Nathan VaporAir tiene dos gomas superiores y dos inferiores, colocadas una a cada lado de la espalda. Se pasa el bastón por la parte superior y la inferior y se ajustan las gomas mediante unos pequeños mosquetones. Los bastones quedan muy bien colocados verticalmente, uno a cada lado. Durante la carrera apenas hemos apreciado balanceo de los mismos y, a pesar de las vibraciones, las gomas no se nos han aflojado. Para quitar los bastones, se presionan los mosquetones y se afloja la goma. El inconveniente de este sistema es que es necesario que nos quitemos la mochila tanto para poner los bastones como para quitarlos. La ventaja es que quedan muy bien sujetos a la mochila, cerca de nuestra espalda, de forma que seducen enormemente las vibraciones. Idealmente los bastones han de ser telescópicos de tres tramos, de esta forma estos no sobresalen por encima de nuestra cabeza y evitaremos que vayan chocando con ramas bajas o arbustos.
En cuanto a sistemas de seguridad, como reflectantes y silbato, la VaporAir va bien servida. En uno de los tirantes incorpora un silbato que va unido por una goma y que podemos sacar de su posición en caso de que lo tengamos que usar. Hemos de reconocer que va tan bien colocado, que cuesta un poco sacarlo. Los reflectantes están situados en la parte delantera y trasera. Los de delante, un par en cada tirante, no son muy grandes pero, en la parte trasera, dos bandas verticales a los lados del nombre de la marca nos hacen totalmente visibles en la oscuridad. Como comentábamos anteriormente, atención con colocar una prenda de ropa voluminosa en la goma externa situada en nuestra espalda, pues tapará completamente los reflectantes traseros.

Comportamiento en carrera

Comportamiento en carrera

En este apartado, quizás el más importante, es donde más nos ha…iba a decir sorprendido, pero no, pues nuestras expectativas eran muy altas…es donde más nos ha gustado la Nathan VaporAir. Realmente resulta muy cómoda gracias a lo bien que se adapta a nuestro cuerpo. Otro punto a su favor es su facilidad de manejo a la hora de ponerla, quitarla, ajustar las cintas pectorales y ajustar la carga trasera. Pero va, vamos a buscar algún pero, la parte que sobra de las cintas pectorales con las que cerramos la mochila sobre nuestro pecho, son excesivamente largas y si no las enrollas por algún sitio quedan colgando. No es que resulte molesto pero, cuando vas a estar corriendo 15 h quieres que todo esté en su sitio.
Uno de los aspectos más favorables es lo cómodos que resultan los tirantes. Hemos hecho salidas de hasta 5-6 h sin notar ninguna molestia aunque sí que es verdad que, si la cargas al máximo de su capacidad, con los 2 L de agua y material diverso, el peso hace que en bajadas notemos un poco de balanceo. Pero bueno, no deja de ser normal para una mochila de 7 L.
Finalmente, el ajuste de los palos es fantástico. Van muy pegados a nuestra espalda de forma que no se balancean lo más mínimo. Se te olvida que los llevas! La parte en contacto con nuestro cuerpo tiene un acolchado sutil pero efectivo. Eso sí, si hace mucho calor, acabará empapado y aumentará ligeramente el peso del conjunto. La ventaja es que se seca muy rápido.

Impermeabilidad

Impermeabilidad

Impermeable de verdad, la Nathan VaporAir sólo tiene el pequeño bolsillo para las pastillas del tirante derecho. La parte trasera más externa tiene cierta repelencia al agua pero, en caso de lluvia continuada, no nos salvará de que el contenido de nuestra mochila quede empapado. Además, debido a nuestra sudoración, también acaban condensando gotitas de agua en la parte interna cuando entran en contacto con el tejido que está más frío. Por tanto, mejor poner en una bolsa de plástico lo que no queráis que se os moje. El resto de compartimentos de la mochila son de malla micro perforada, por tanto, totalmente permeables. Lo bueno es que evacúan fácilmente el agua de la lluvia y el secado es muy rápido.

Resistencia y durabilidad

Resistencia y durabilidad

Resistente y durable, sin duda. No observamos signos de desgaste prematuro en la Nathan VaporAir después de unos 350 km, ni por rozamiento, ni por enganchones con ramas o arbustos. La hemos lavado a mano con jabón líquido, tal como recomienda el fabricante, aunque no hemos empleado su propio jabón (también recomendado) y ha permanecido inalterada. Incluso los reflectantes que a veces se van ‘pelando’ se mantienen como el primer día. Muy importante también es hacer un buen mantenimiento de la bolsa de hidratación si queremos que nos dure mucho tiempo. Si nos olvidamos de ella después de correr, la próxima vez que la vayamos a emplear es posible que nos la encontremos enmohecida. Nosotros hemos seguido el procedimiento recomendado por Nathan (desmontar el tubo y darle la vuelta a la bolsa, que lo de dentro quede fuera) y la bolsa también se conserva como el primer día. Así pues, una inversión que, si bien no es barata, nos dará servicio durante muchos kms.

Conclusiones

Conclusiones

A modo de conclusión, nos gustaría destacar que estamos ante una mochila de una capacidad apta para carreras de hasta 100 millas, pero que si la empleamos semi-vacía, la podremos ajustar bien a nuestro cuerpo de forma que la carga no rebote. Ideal con temperaturas elevadas, pues nos permitirá transportar hasta 3 L de líquido, además de resultar bastante fresca gracias a su mesh tan transpirable, aunque la podremos emplear en cualquier época del año. Es muy cómoda, gracias a su diseño tan ergonómico, y versátil, gracias a la cantidad de bolsillos accesibles en carrera de que dispone. La Nathan VaporAir nos permite el transporte de bastones, idealmente de tres tramos, en una forma muy cómoda, sin ocasionar rebotes, incluso en los tramos más técnicos.
Destacaríamos, su ergonomía y comodidad, su gran capacidad de almacenaje de líquido y su versatilidad para diferentes distancias, pues la podemos emplear medio llena, o medio vacía, sin que la carga se mueva en su interior, gracias a su fácil ajuste en carrera. Además, dispone de gran cantidad de bolsillos accesibles en carrera que nos permitirán, con una buena planificación, no tener que quitárnosla en carrera.
En la parte negativa, la condensación de agua que se produce en la parte interna, que nos obligará a llevar todo el material sensible al agua protegido con bolsas de plástico, y el hecho de que el material acolchado de la espalda se empape ligeramente con la sudoración o la lluvia, con el consiguiente aumento de peso.
Así pues, en definitiva, una prenda que si te atreves a probar, no te dejará indiferente.

COMPARADOR

Vs.

Autor: Dani

Fecha de publicación: 28/03/2016

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