Montrail Trans Alps

Montrail Trans Alps
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Montrail Trans Alps

VÍDEO ANÁLISIS



Montrail Trans Alps

DATOS TÉCNICOS

  • Talla US 10
  • Peso (gramos) 418
  • Mesh 99
  • Ancho metatarso(cm) 111
  • Ancho talón(cm) 86
  • Perfil talón(cm) 36

Introducción

La capacidad de seducción de una marca y de un producto pasa, entre otros muchos aspectos, por el propio nombre. En nuestro caso, la zapatilla Montrail Trans Alps: ¿podrían ser más sugerentes?. La marca nos remite, sin dudas ni ambages, a nuestro territorio: MONTaña y TRAIL; y el modelo, Trans Alps, tanto a TRANSitar por los ALPeS, como a alguna prueba imaginaria (o no tan imaginaria), a modo y manera de las TransalpineRun, Transgrancanaria, Transvulcania, Trans Montesblancos, Trans Alhama, y tantas otras.
Seguramente, no es casualidad que este modelo con esta denominación aparezca cuando la propietaria de Montrail, la empresa Columbia, ha desembarcado con enorme potencia en el Trail Running europeo como “ultra patrocinador” de nada más y nada menos que la UTMB, la ultra de entre las ultras. Aunque, chafardeando por la web de esta prueba, vemos que la zapatilla patrocinada y recomendada por Montrail para la UTMB es la Bajada II, cuya review ha sido recientemente publicada en TRAILRUNNINGReview.
Entonces, ¿a qué proezas destina Montrail la zapatilla Trans Alps? De nuevo, la respuesta la buscamos en el catálogo de la marca, donde distingue entre Trail Running, Trail Hikking y Mountain Running. Llega la hora de las interpretaciones, dado que, hasta la fecha, ninguna “academia de la lengua” ha sido capaz de “limpiar, fijar y dar esplendor” al batiburrillo de denominaciones existentes para nuestro deporte. La zapatilla Montrail Trans Alps está dentro de la categoría Mountain Running, en compañía de otro modelo, el Masochist (ya les vale el nombrecito, como sí no supiéramos nuestra condición de ídem!). Por tanto, NO están destinada a los senderos, que sería la traducción más precisa del término inglés trail, ni corriendo (Trail Running) ni andando (Trail Hikking). Sin embargo, Montrail describe la Trans Alps como “a standard Trail Running shoe”, además de “mountain running shoes”… ¿en qué quedamos? ¿trail? ¿mountain? No queda otra que averiguarlo!!
Las zapatillas Montrail Trans Alps tienen un aspecto contundente, no siendo, en absoluto, unas zapatillas ligeras (en talla 11 USA, nos marcan un peso de 420 gramos). Las tallas disponibles, según la web de Montrail, van de la 7 a la 15, siempre en talla USA para hombres; y de la 5 a la 11 para mujeres. En cuanto al aspecto estético, podemos optar sólo entre dos combinaciones diferentes de colores. Finalmente, mencionar que existe la versión waterproof, con la denominación Montrail Trans Alp OUTDRY.
Con un perfil de suela agresiva, nos remite a superar dificultades. Aparece bien protegida en puntera y laterales, y bien dotada de elementos de sujeción entre la mediasuela y el cordaje. Dicho esto, ¿nos acompañáis a descubrir y catalogar los entresijos de este modelo?

Primeras sensaciones

La inspección previa de las Montrail Trans Alps nos permite identificar, gracias a su cromatismo, los diferentes componentes, tanto de la suela, mediasuela, upper, protecciones y sujeción. Sorprende el perfil ondulado que emerge en los laterales del contacto entre mediasuela y suela; así como el sofisticado diseño de ésta última, donde vemos hasta cinco piezas diferentes y una gran variedad de tipos de tacos, orientados en múltiples direcciones. Las inscripciones en la parte visible de la mediasuela nos informan de las tecnologías aplicadas por Montrail en las Trans Alps (fluidFoam y fluigGuide). El upper y las sujeciones tienen un aspecto más clásico, con uniones cosidas en la mayoría de los casos
Puesta por primera vez, se calzan fácilmente y se nos antojan cómodas y holgadas. La horma es suficientemente ancha para nuestro pie, y anudadas transmiten una sujeción correcta.
Empezamos a movernos. En los primeros pasos, antes de iniciar la carrera, percibimos la rigidez de la parte inferior de la zapatilla, mientras que la parte superior resulta confortable.
Empezamos a correr. En los primeros tramos urbanos hasta llegar a la montaña, el contacto con el suelo resulta muy duro, sobre todo en el antepié. Únicamente remite algo esta sensación cuando el terreno es más blando.
Seguimos corriendo por pistas y senderos, y notamos la zapatilla muy rígida de suela, que nos obliga a la pisada planta, con poca capacidad de flexión en la zona de metatarsos. Podemos añadir que notamos la zapatilla pesada.
¿Habrá que llegar a zonas más técnicas para apreciar las bondades de las Montrail Trans Alps?.

Mediasuela

La mediasuela de las Montrail Trans Alps está formada por una única pieza de espuma que acumula las tecnologías fluidFoam y fluidGuide. En esencia, según Montrail, es una espuma “sensible” que “se adapta al terreno” y “proporciona la orientación del pie más suave posible y la orientación multidireccional”. Espuma de varias densidades para conseguir mayor estabilidad y amortiguación. Hasta aquí la teoría.
La práctica, en nuestro caso, nos remite a un tacto siempre duro y poco flexible, con una buena amortiguación trasera y algo más escasa en la parte delantera cuando nos enfrentamos a terrenos duros y compactos. Nos gustaría “deconstruir” la zapatilla para ver si el perfil de contacto entre mediasuela y suela es dentado, tal como emerge lateralmente, o bien es liso. El comentario viene al caso porque hemos sufrido recalentamiento en la zona de los metatarsos, especialmente en el pie derecho, a partir de los 45 minutos de carrera. No sabemos si debe a la plantilla, a la geometría de la mediasuela / suela, a sus componentes o a, lo que es más probable, a la defectuosa anatomía de nuestro pie. En todo caso, en las fases de caminar, la molestia desaparece totalmente. Incluso, en tiradas superiores a las tres horas, la molestia ha menguado notablemente, aunque sin desaparecer del todo.
Esta suela confiere a la Montrail Trans Alps de una caída de 8 mm, con un grueso de 18 mm en la zona del retropié y de 10 mm en la zona del antepié.
Donde sobresalen estas zapatillas es en la protección de la planta del pie frente a salientes y piedras sueltas. La membrana TrailShield, co-moldeada entre la suela y la mediasuela, proporciona una protección de la mejores que ha tenido ocasión de experimentar el probador que suscribe. Todo ello, sin pérdida significativa de la sensibilidad del terreno, seguramente gracias a unos gruesos de mediasuela no excesivos.

Lengüeta

La lengüeta de las Montrail Trans Alps está resuelta con un acolchado de grosor medio, que funciona más que correctamente, y nos protege el empeine adecuadamente de la presión del cordaje. Dispone de una cinta por la que podemos pasar dicho cordaje, evitando movimientos indeseados de la lengüeta. Está cosida en su nacimiento al upper, mientras que en los laterales se une a dicho upper con sendas piezas de tejido más fino para evitar la entrada de piedras u otros objetos en el interior de la zapatilla. En ningún caso, limita la obertura de la misma, permitiendo una cómoda entrada del pie.
Sí se echa en falta, a nuestro juicio, el pequeño bolsillo que tantos y tantos modelos disponen para guardar los cordones y evitar eventuales enganchadas, sobre todo, teniendo en cuenta la generosidad de dichos cordones.

Sujeción

La sujeción de la Montrail Trans Alps está resuelta mediante bandas de refuerzo del upper que unen la mediasuela con la zona de inserción del cordaje, bandas que están rigidizadas con unas sutiles tiras de plástico. Especialmente potente es la unión con la puntera, con un refuerzo de mayor grosor y qué, además, está cosido al upper.
Con un sistema de cordaje mediante cordones tradicionales, inicialmente, el lazado sujeta tan firme como quieras el pie. Dispone, en la zona más cercana al cuello, de dos ojales reforzados con una pieza rígida, para tener la opción de ajustar más o menos el cierre de dicho cuello.
Los cordones tienen cierta rugosidad y son de sección sensiblemente rectangular, suponemos para asegurar el lazado. Sin embargo, requieren un anudado especialmente firme, ya que tienden a aflojarse durante la carrera, especialmente, en mojado.
Con el peso y la contundencia general de la zapatilla, nos ha sorprendido la “relativa” flexibilidad de la sujeción del talón, comparada con la rigidez general de toda ella. No queda aparente ningún chasis rígido, como los que encontramos en zapatillas mucho más ligeras. La zona queda protegida con un retorno especialmente alto de la suela y unos refuerzos cosidos al upper.
En estas condiciones, la sujeción delantera de la Montrail Trans Alps es correcta, siempre y cuando anudes muy bien el cordaje. La sujeción posterior será, en general, suficiente, excepto cuando pongas en riesgo los talones por descensos complicados y, además, vayas muy rápido, como experimentamos en el descenso del Camí de les Bateries, en la Sierra de Montserrat.

Acabados

Los acabados de las Montrail Trans Alps son impecables. Destacan, especialmente, las protecciones de las punteras, donde además de un sólido y bien planteado refuerzo rígido, la suela incrementa su grosor. Con esta puntera, nuestro pie ha quedado a buen resguardo de cualquier impacto con piedras o raíces.
Dispone también de unas buenas y altas protecciones laterales, con perfil dentado, que sirven de unión entre la mediasuela y el upper.
Todas las uniones, cosidas o no, tienen una excelente ejecución, tanto en el exterior de la zapatilla como en el interior. En ninguna circunstancia, hemos tenido molestias por el contacto del pie ni el interior del upper ni en la zona del cuello. Hablando del cuello, señalar que tiene una caña alta y cómoda, con un acolchado de grosor medio que resulta muy confortable.
En cuanto a otros elementos de seguridad, no dispone de ninguno que sea reflectante.
La plantilla, ¡ay la plantilla!. En primer lugar, hay que decir que Montrail no ha escatimado en ella. Tiene una base envolvente de “goma”, que va desde el talón hasta la zona de los metatarsos, es decir, las zonas del retropié y del mediopié. Sobre esta base se sobrepone una pieza de espuma menos densa, de mejora de la amortiguación. Sin embargo, parece que a nuestro pie no le acaba de funcionar. Como señalábamos anteriormente, hemos sufrido recalentamientos en la zona del antepié. Hemos ido probando con diferentes plantillas usadas, hasta que con una más delgada que la original y de un solo material más compacto, la molestia no ha aparecido. En estas condiciones, hemos podido disfrutar plenamente de nuestras Montrail Trans Alps.

Impermeabilidad / Transpirabilidad

Las zapatillas Montrail Trans Alps no son impermeables. Punto. El agua y la humedad penetran con gran facilidad a través del upper. Eso sí, el agua no permanece mucho tiempo en el interior de la zapatilla, aunque a los acolchados les cuesta secarse. Si miramos este interior, extrayendo la plantilla, observaremos dos perforaciones, una en el antepié y otra en el retropié: ¿serán desagües? En todo caso, no nos ha molestado correr con el pie húmedo.
Ayuda el hecho que el upper es muy transpirable. Si nos fijamos en la foto de detalle, veremos la gran transparencia del tejido, que permite tener el pie siempre muy bien ventilado.

Suela

La suela de las Montrail Trans Alps está construida en caucho e incorpora una lámina de protección contra impactos denominada Trail Shield, co-moldeada con la mediasuela.
Esta suela está formada por cuatro piezas, la mayor de la cuales abarca la zona delantera y media, y la parte interior de la zona trasera. En el exterior de esta zona y en el talón identificamos otra pieza, de diferente color, que intuimos más resistente a los efectos de los impactos del aterrizaje de la pisada. Y en la parte central del mediopié hay insertada una tercera pieza, al igual que en el eje de la puntera, cuya función no acertamos a identificar, como no fuera la de rigidizar la suela.
Los tacos, de grosor variable con un máximo de unos 6 mm, tienen diferentes geometrías. En los exteriores de la suela, encontramos unos tacos más prominentes en forma de M mayúscula, mientras que en la puntera y en el talón vemos un taqueado más denso y estriado. La orientación de los tacos cambia de la parte delantera a la trasera, para adecuarse a las necesidades de tracción y agarre en ascensos y descensos.
Para facilitar la flexión, en la zona del antepié están dispuestas radialmente seis hendiduras, a través de la cuales se observa la mediasuela. Completa la suela unos pequeños tacos en forma de V muy abierta, de orientación aleatoria.
Esta suela permite a la Montrail Trans Alps afrontar con gran solvencia todo tipo de terrenos secos, ya sean compactos, duros o sueltos. Otra cosa es cuando nos enfrentamos a suelos mojados. Mientras que estos suelos sean razonablemente compactos, las zapatillas no nos darán problemas. En cambio, en zonas con barro, tendremos dificultades claras de adherencia. Otro tanto podemos decir del paso por zonas rocosas, donde la respuesta dependerá y mucho del grado de rugosidad de las rocas.
Hay que resaltar el excelente agarre en sentido perpendicular a la marcha, pudiendo transitar si conflictos por terrenos con pendiente lateral.

Durabilidad

Después de más de 200 km, digamos ~125 millas, el desgaste de las zapatillas Montrail Trans Alps es prácticamente nulo. No detectamos ni roturas en los tacos ni en los acabados. Las protecciones están intactas y las costuras inalteradas.
Únicamente aparecen ligerísimas marcas de rozaduras en algún punto de la parte exterior de la mediasuela, y algunas pequeñas deformaciones en las hendiduras de flexión por la incrustación de piedrecillas.
Las Montrail Trans Alps son duras de roer!

Conclusiones

Superada la crisis de las plantillas, crisis que asumimos como personal e intransferible, podemos valorar sin distorsiones las Montrail Trans Alps. Las hemos probado tanto por territorios sencillos como las pistas y senderos de Collserola, y también por otros más complicados del Garraf y de Montserrat. Inicialmente, percibimos un tacto duro y una sujeción firme y confortable. Con el paso de los kilómetros, la confortabilidad se ha mantenido y la dureza ha menguado un poco, manteniendo siempre una sólida rigidez en la planta.
Desde nuestro punto de vista, son unas buenas zapatillas para iniciarse en este deporte en recorridos largos y no excesivamente complicados, digamos que para los CA-COS. Tienen unas protecciones de puntera y de suela extraordinarias, que mantendrán los pies del corredor a salvo de las agresiones del terreno. Claramente pesadas, no son un calzado para corredores rápidos y de poco peso, ni para competiciones cortas.
Tienen un comportamiento muy equilibrado en casi todo tipo de terrenos, excepto en los más complicados, donde la buena sujeción y estabilidad general de la zapatilla no da la talla en la zona del talón, o en roca mojada o zonas con barro, situaciones en las que habrá que tomar precauciones.
Y son resistentes, muy resistentes y duraderas.

PROS
+ Protección de la planta del pie, la mejor de las que conoce este probador.
+ Resto de protecciones de puntera y laterales
+ Transpirabilidad
+ Durabilidad

CONTRAS
- Peso
- Poca estabilidad del talón, en relación al conjunto
- Los cordones tienden a aflojarse
- Plantilla, desde un punto de vista absolutamente subjetivo pero que podría sucederle a alguien más.

PUNTUACIONES

  • Flexibilidad6.0
  • Torsión lateral4.0
  • Protecciones9.0
  • Reflectantes0.0
  • Costuras7.0
  • Altura de la caña8.0
  • Sistema de fijación / Cordones / Agujeros7.0
  • Impermeabilidad0.0
  • Transpirabilidad8.0
  • Adherencia subidas en tierra8.0
  • Adherencia bajadas en tierra8.0
  • Adherencia en roca8.0
  • Adherencia en roca mojada6.0
  • Estabilidad7.0
  • Amortiguación delantera4.0
  • Amortiguación trasera7.0
  • Fit7.0
  • Durabilidad9.0
  • Asfalto6.0
  • Pista7.0
  • Trail8.0
  • Trail Extrem7.0

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